Lima. El próximo miércoles llegarían a Perú los restos de la joven peruana Érika Soria Molina una de las víctimas del naufragio del crucero Costa Concordia, ocurrido el 13 de enero en la isla de Giglio, Italia.

El arribo del cuerpo ocurrirá luego de practicada la autopsia de ley y de realizados los trámites necesarios, según informó este domingo el cónsul peruano en Florencia, Manuel Veramendi.

De acuerdo a lo detallado, una vez que se tengan los resultados del examen forense, las autoridades italianas podrán expedir el certificado de defunción, documento que es necesario para la emisión del acta de defunción peruana y para la repatriación del cuerpo.

Por esas razones, el diplomático calculó que el cuerpo de la joven peruana será embarcado hacia el Perú recién en la noche del martes.

Veramendi dijo a Canal N que los costos de repatriación del cadáver de la joven que trabajaba como mesera en el crucero, son cubiertos por la empresa propietaria de la nave que naufragó.

Los restos de la infortunada joven cusqueña fueron hallados después de 15 días de búsqueda, en la cubierta 6 de la embarcación. 

Soria Medina falleció junto al también trabajador peruano Tomás Costilla Mendoza, cuyo cuerpo ya recibió sepultura en su natal Trujillo.