Londres. Un equipo de científicos británicos cree haber encontrado un patrón de actividad cerebral específico en niños y personas jóvenes que podría ser un signo o "indicador" de que con el tiempo desarrollarán problemas de salud mental como la esquizofrenia.

Investigadores de la Universidad de Nottingham, que presentaron su estudio en el Fórum de Neurociencia Europea de Ámsterdam, señalaron que el patrón sugiere que en el futuro podría identificarse a las personas en riesgo de sufrir enfermedades antes de que desarrollen los síntomas

"Si podemos identificar a las personas que tienen un riesgo especialmente alto de padecer esquizofrenia, quizá usando indicadores cerebrales neurocognitivos, entonces podríamos ser capaces de ayudar a reducir ese riesgo y también ayudarles a funcionar mejor", dijo la doctora Maddie Groom, que trabajó en el estudio e informó a la prensa sobre el informe en Londres.

"Si les damos un comienzo mejor, pueden encontrarse con la enfermedad de forma más positiva y no enfermar tanto", añadió.

Cientos de millones de personas en todo el mundo sufren enfermedades mentales, de comportamiento y neurológicas como la esquizofrenia, el desorden de déficit de atención o hiperactividad (DDAH), depresión, epilepsia y demencia.

Muchas de las personas que luego desarrollan diversos problemas de salud mental tendrán un historial de problemas de comportamiento desde la infancia, pero los expertos dicen que el problema con descubrirles en esas etapas es que las diferencias son muchas veces extremadamente sutiles.

En un estudio, Groom y sus compañeros investigaron a los hermanos sanos de personas con esquizofrenia, que también tienen un riesgo bastante mayor de desarrollar esquizofrenia en comparación con el público general.

Utilizando imágenes cerebrales para leer los niveles de actividad, los científicos pidieron a los hermanos que realizasen tareas en un juego de ordenador de matar extraterrestres en el que necesitaban una respuesta rápida, y especialmente, contener el impulso de reaccionar si aparecía el extraterrestre equivocado. Este tipo de tarea se conoce como una actividad "go, no-go" ("respuesta, no-respuesta").

"Cuando medimos la actividad cerebral de los hermanos de las personas con esquizofrenia, su actividad cerebral se reducía cuando necesitaban prestar atención al estímulo, y cuando tenían que inhibir su reacción", explicó Groom.

La experta señaló que estas diferencias sutiles en la actividad cerebral podrían actuar como indicadores de riesgo para este desorden.

En un segundo estudio, los científicos compararon la actividad cerebral de niños con DDAH, un trastorno mental que afecta a entre 8% y 12% de los niños, y al 4% de los adultos de todo el mundo.

Los investigadores emplearon la misma tarea de "respuesta, no-respuesta" en varios escenarios, incluyendo cuando los niños se estaban tomando la medicación, Ritalin, y cuando no la estaban tomando, y después utilizando un sistema adicional de recompensas y sanciones.

Millones de personas consumen fármacos para el DDAH, incluyendo Novartis y Ritalin, conocido como genérico como metilfenidato, y los productos de Shire Adderall y Vyvanse. Solamente en Estados Unidos, las ventas de estos medicamentos en 2008 supusieron US$4.800 millones, según datos de IMS Health.

Los resultados de Groom mostraron que los niños que estaban tomando medicación y los niños con un incentivo tuvieron resultados mejores que los que no tomaban medicina ni se les ofrecían incentivos.

Esto sugiere, dijo Groom, que los médicos pueden encontrar métodos nuevos para tratar a los niños con DDAH utilizando una combinación de estrategias de comportamiento y fármacos.