Lima. La pobreza en Perú se redujo el 2010 ayudada por la expansión de la economía, aunque aún afecta a una tercera parte de la población en uno de los países que más crece en el mundo, de acuerdo a cifras divulgadas el jueves por el gobierno.

El nivel de pobreza cayó el 2010 3,5 puntos porcentuales frente al 2009, a un 31,3%, precisó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Ello significa que cerca de 9 millones de peruanos sigue siendo pobre.

Con este declive, al presidente Alan García le faltó muy poco para cumplir con su meta de reducir la pobreza a un 30% durante su mandato de cinco años que culmina el 28 de julio. Perú tenía al 44,5% de su población viviendo en la pobreza en el 2006, cuando asumió García.

Tasa de crecimiento. La reducción en la cifra de pobreza se ha dado de la mano del candente crecimiento de la economía peruana, que el año pasado, por ejemplo, se expandió casi un 9%, tasa similar a la de China.

"El país ha exhibido una tasa de crecimiento promedio que supera el 7% en los últimos cinco años, en la última década ha crecido a una tasa promedio del 5%, lo cual está repercutiendo en la disminución de los indicadores de pobreza", dijo el jefe del INEI, Aníbal Sánchez, a periodistas.

A nivel urbano, la pobreza se redujo 2 puntos porcentuales a un 19,1%, mientras que en el ámbito rural cayó 6,1 puntos al 54,2%, precisó el gobierno.

"Se constata que la sierra y la selva presentan las tasas más altas de pobreza extrema (al no acceder a una canasta mínima de alimentación), de un 20,1% y un 12,8% respectivamente, muy por encima de la registrada en la costa, del 2%", detalló el INEI.

El valor de la canasta alimentaria en esas zonas rurales es de 137 soles o apenas unos US$50 al mes.

La región de Huancavelica, ubicada 445 kilómetros al sureste de la capital, Lima, sigue siendo la más pobre del país, pese a que es rica en minerales y cuenta con la presencia de importantes mineras como la local Buenaventura.

Muchos pobladores pobres han protagonizado protestas durante el gobierno de García, en algunos casos en demanda de una mayor tajada de los beneficios de las empresas y molestos por no gozar de los frutos de la bonanza económica.