La Paz. Al menos 2,9 millones de bolivianos padecen de hambre extrema, lo que representa un 26% de la población, informó este viernes la representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Elisa Panadés.

"Bolivia, en el año base de 1992 tenía dos millones de personas (con hambre extrema), en este momento las cifras del informe 2010, basado en datos del año 2006, señala que son 2,9 millones de personas. Sin embargo, el porcentaje ha bajado, porque la población va en aumento", indicó la representante de la FAO.

Agregó que el aumento de quienes padecen hambre extrema no sólo afectó a Bolivia, sino a otros países, debido a la crisis económica que vivió el mundo el 2008 y 2009, informa el diario La Razón.

Según el Indicador Global del Hambre, el hambre extrema se mide bajo tres indicadores principales: la frecuencia de la desnutrición infantil, la tasa de mortalidad infantil y la proporción de la gente que tiene deficiencia de calorías.

Con un día de anticipación, la FAO presentó este viernes su informe sobre la lucha contra el hambre por el Día Mundial de la Alimentación. Se constató, por primera vez en 15 años, la reducción del hambre a nivel mundial de mil millones de personas a 925 millones y que en América Latina son 47 millones los que están en el cinturón del hambre extrema.

Programas. Panadés explicó que el hambre extrema se debe a la crisis mundial económica y al alza de precios de los alimentos, pero que en el caso de Bolivia se tomaron medidas como el control de exportaciones para proteger los mercados internos, lo que demuestra que hay “una voluntad política del Gobierno para luchar contra el hambre”.

Además, especificó que el impulso a la actividad de los pequeños agricultores y fomento a estrategias inclusivas de distribución de los resultados productivos, apoya a la erradicación del hambre.

La ministra de Desarrollo Productivo y Economía, Antonia Rodríguez, destacó la propuesta boliviana de impulsar una nueva visión de la vida basada en la concepción andina de la complementariedad y del consumo de alimentos.

La autoridad recordó sus experiencias como mujer agricultora del altiplano, cuando estaba obligada a buscar sustento para su familia. Convocó a trabajar unidos para acabar con el hambre, dentro y fuera del país. La vicecanciller, Mónica Soriano, reiteró la urgencia de ser solidarios más que seguir pensando en aumentar la producción como único recurso contra el hambre.

Para incentivar la participación en la promoción del derecho a la alimentación, la FAO ha convocado a la población del mundo a demostrar su enfado contra la injusticia que supone el hambre, firmando la petición del proyecto 1billionhungry (un billón de hambrientos).

La solicitud busca reunir más de un millón de firmas que serán entregadas a los líderes mundiales durante el Consejo de la FAO que se realizará a fines de noviembre.

Según el comunicado de prensa de la FAO en Bolivia, la campaña recibió la adhesión de personajes como el artista plástico Roberto Mamani Mamani, el director de cine Marcos Loayza, el grupo de rock Atajo y el músico Rodrigo Villegas.

Asimismo, el país registró las firmas de 4.500 ciudadanos en apoyo a la iniciativa. Por otro lado, entidades municipales, de Gobierno y la seguridad social, a corto plazo desarrollarán ferias de alimentos con los productos nativos.