Monterrey. Dos altos mandos de la policía de la ciudad mexicana de Monterrey fueron secuestrados, meses después de encabezar la depuración de la policía de tránsito, que estaba acusada de corrupción a favor de narcotraficantes, informaron autoridades este lunes.

El alcalde de la ciudad, Fernando Larrazabal, dijo que el secretario de Vialidad y Tránsito de Monterrey, Enrique Barrios, y el director de esa policía, Reynaldo Ramos, están desaparecidos.

"En la madrugada del día hoy y la madrugada del día de ayer dos funcionarios de este gobierno municipal, en sus casas, fueron llevados por personas no identificadas", dijo el funcionario a periodistas.

El proceso de depuración fue realizado en octubre del año pasado tras acusaciones de complicidad con los narcotraficantes, a quienes supuestamente policías de tránsito avisaban de movimientos del Ejército o policías federales.

La industrial ciudad de Monterrey, la tercera en población del país y ubicada a 230 kilómetros de la frontera con Estados Unidos, es una ruta en el tráfico de drogas y se ha convertido en los últimos años en campo de batalla de los cárteles del Golfo, de los Beltrán Leyva y los Zetas.

Barrios había asumido su cargo recientemente, luego del proceso de depuración que culminó con la salida de unos 300 agentes.

Según versiones de prensa, un grupo armado habría sacado de su casa a Ramos la madrugada de este domingo al confundirlo con Barrios, ya que viven en la misma zona.

La casa de Barrios, localizada en un barrio de clase media alta, tenía la puerta de la cochera destruida y la puerta principal forzada.

Los poderosos cárteles de la droga han infiltrado a distintos cuerpos de la policía mexicana, pero principalmente a la municipal, cuyos efectivos son los peores pagados del país.

La violencia de los cárteles de la droga, que se enfrentan entre sí y con fuerzas de seguridad, ha dejado casi 23,000 muertos desde diciembre del 2006, cuando asumió el presidente Felipe Calderón y lanzó a militares a las calles para combatirlos.