Quito.  Ecuador bajó un nivel la alerta en las zonas de influencia del volcán Tungurahua por una disminución en la actividad eruptiva del coloso, pero mantenía movilizada a la población a zonas seguras, dijo este sábado la Secretaría de Riesgos.

El volcán Tungurahua, que en quichua significa Garganta de Fuego, registró desde temprano un incremento rápido y sostenido de la actividad sísmica y la emanación de ceniza y flujos piroclásticos (combinaciones de rocas incandescentes y gases), lo que obligó a las autoridades a tomar la medida.

Pero tras cinco horas de mantenerse activo, el Tungurahua comenzó a disminuir la intensidad explosiva y a reducir la intensidad de los flujos incandescentes.

"Se cambia la alerta roja a naranja en las zonas aledañas al volcán Tungurahua en las provincias de incidencia de Chimborazo y Tungurahua, puesto que la actividad volcánica ha disminuido", dijo la Secretaría de Riesgo en un comunicado.

La declaratoria del alerta roja, la máxima posible, se realizó en una parte de la ciudad turística de Baños y en comunidades ubicadas a unos 8 kilómetros del volcán.

No obstante a la disminución de la actividad, la población continuaba evacuada en los albergues instalados por el gobierno.

Una parte de la ciudad de Baños, que recibe a miles de turistas al año, también fue evacuada, pero la mayor parte de la población no se vio afectada. Turistas paseaban en las plazas de esa ciudad con máscaras para protegerse de la ceniza.

En las zonas cercanas al volcán se activaron unos nueve albergues, con capacidad para 1.500 personas.

"La actividad tanto interna como externa del volcán ha descendido notoriamente y se encuentra en niveles moderados y no se han generado nuevos flujos piroclásticos", dijo el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica en un reporte.