Quito. Los datos son escalofriantes. Seis de cada 10 mujeres, en Ecuador, han sido víctimas de violencia en algún momento de su vida, según la Encuesta de Relaciones Familiares y Violencia de Género, realizada por el INEC en 2011 y que revelan la difícil situación de mujeres y que se ha convertido en una “pandemia mundial”.

Así lo considera, Moni Pizani, vocera en Ecuador de la Organización de Naciones Unidas - Mujeres, organismo mundial que se dedica a promover la igualdad de género, y que cada 25 de noviembre conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra Mujeres y Niñas.

“No es una responsabilidad solamente del Estado, no es una responsabilidad de las mujeres. Es una responsabilidad de la sociedad, en su conjunto. Y donde todas y todos tenemos un rol que jugar”, asegura Pizani a Andes, quien dice que la erradicación de este mal debe estar presente desde la casa, las escuelas y el trabajo, que son los lugares en los que más se visibiliza la violencia física, psicológica y sexual contra este segmento de la población.

En ese sentido, Ecuador no ha dejado a un lado este hecho que afecta a diario a miles de mujeres, que ahora ya cuentan con mecanismos para denunciar y defender sus derechos a través de políticas y leyes que ya tipifican la violación, pero aun así el “desafío” es permanente para todas las instancias de la sociedad.

Ecuador comprometido con la erradicación. Uno de los pasos importantes en el tema de erradicación para este país suramericano fue la implementación del Plan Nacional para la Erradicación de la Violencia de Género hacia la Niñez, Adolescencia y Mujeres, en 2007, pues reflejó la preocupación e interés de eliminar cualquier tipo de violencia.

En 2009 surgió la campaña preventiva "Reacciona Ecuador, El machismo es violencia", la que fue ampliamente difundida a nivel nacional, con buena recepción por parte de los ecuatorianos. Posterior a esto, en 2011, se impulsó otra campaña: 'Nadie nunca más, educación sin violencia sexual', dentro del marco del Plan Nacional Integral para Erradicar los Delitos Sexuales en el Sistema Educativo.

En ese año se realizó la Encuesta de Relaciones Familiares y Violencia de Género, realizada por el Instituto Nacional de Censos y Estadísticas (INEC), la cual registró los primeros datos sobre violencia en el país y con este hecho se convirtió en “el segundo país, después de México” en implementar una encuesta de este tipo, asegura Pizani.

Además, en el Código Integral Penal (COIP) –que entró en vigencia en agosto de 2014- también se tipificó al femicidio (asesinato a mujeres) como delito.

En esa línea, Ecuador continúa con su compromiso de erradicar la violencia de género con la reformulación y ampliación del Plan de 2007, hace pocos días, con el cual las cinco funciones del Estado intervendrán y trabajarán de manera permanete en esta materia.

“Esto es inédito, no conozco otra experiencia en el mundo donde todas las funciones del Estado se comprometen a erradicar la violencia de niñas y mujeres en un pacto nacional”, dice Pizani, quien confirmó que para el año siguiente se realizará una segunda Encuesta sobre violencia de género, para actualizar los datos.

Por otro lado, “hace falta más prevención, a pesar que se han hecho esfuerzo importantes (…) eso tiene que ser permanente, tiene que estar en todos los medios”, asegura la vocera venezolana, al referirse a Ecuador, pues a pesar de los esfuerzos realizados, todavía falta pulir el tema de leyes y su aplicación y buscar una ley específica para el tema y que no solo se contemple en el COIP.

Existen varias propuestas para trabajar en ello por parte de la Asamblea Nacional y el Consejo de la Judicatura, asegura.

El mundo se “pinta de naranja” cada 25 de noviembre. “No debemos olvidar que la violencia contra las mujeres y las niñas, es la violación más frecuente de los derechos humanos”, dice Pizani, quien recuerda que el primer estudio realizado en 2006 por la ONU, ya arrojaba datos contundentes sobre la violencia a mujeres: una de cada tres mujeres sufren algún tipo de violencia en algún momento de su vida.

A partir de ahí las campañas mundiales se hicieron visibles e incluso en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), -impulsados en 2000- se incorporó un objetivo de lucha contra la violencia en 2008, y aunque esos objetivo se debieron cumplir hasta este año (2015), el trabajo en este tema es continuo.