Estados Unidos apartará a BP de las operaciones que intentan frenar el derrame petrolero en el Golfo de México si determina que la firma no está actuando como se requiere en su respuesta a la fuga, dijo este domingo el secretario de Interior de ese país, Ken Salazar.

El gobierno del presidente Barack Obama está enfrentado cada día más presión política y de la opinión pública para que se haga cargo totalmente de la operación de contención del derrame debido a las crecientes críticas contra BP.

"Estoy enojado y frustrado de que BP haya sido incapaz de frenar la fuga de este petróleo y frenar la expansión de la contaminación", dijo Salazar a reporteros tras visitar las oficinas centrales de BP en Estados Unidos en Houston.

"Estamos 33 días en este esfuerzo y ha pasado plazo tras plazo", agregó Salazar, refiriéndose al fracaso de los esfuerzos de contención realizados a la fecha por la firma, basada en Londres, para controlar la fuga del pozo submarino ubicado a 1,6 kilómetros de la superficie marina.

El derrame está amenazando con transformarse en un enorme desastre económico y ecológico a lo largo de la costa estadounidense del Golfo.

"Si encontramos que no están haciendo lo que se supone que debieran hacer, los apartaremos de la manera apropiada", dijo Salazar, aunque no especificó en que punto esto podría ocurrir o que situación podría provocarlo.

"Esta es una crisis existencial para una de las compañías más grande del mundo", aseguró, en referencia a los miles de millones de dólares en costos de limpieza y reparación de daños que enfrenta BP.