Washington. Legisladores de ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos dieron pasos para revocar una prohibición a gays y lesbianas para que revisten abiertamente en las fuerzas armadas estadounidenses, un objetivo por el que aboga el presidente Barack Obama.

La Cámara de Representantes votó 234-194 a favor de aprobar una enmienda que apunta a terminar con la política instaurada durante las presidencias de Bill Clinton de "no pregunten, no lo digan" ("don't ask, don't tell").

Ese enfoque permitía a los homosexuales servir en las filas militares ocultando su identidad sexual, pero habilitaba su expulsión si esta salía a la luz.

El público presente en las galerías del recinto de la Cámara aplaudió y gritó tras la votación, que siguió a una iniciativa similar en un comité del Senado unas horas antes. Todavía quedan varios pasos legislativos antes de que el cambio se convierta en ley.

"Con nuestros militares peleando dos guerras, ¿por qué deberíamos decirles a más de 13.500 efectivos en condiciones que sus servicios no son necesarios?", sostuvo el representante Patrick Murphy antes de que la Cámara votara la enmienda.

Murphy, que integró el ejército estadounidense, fue el primer veterano de la guerra en Irak en integrar el Congreso. El jueves apoyó la enmienda.

"Es hora de que esta política se vaya. No refleja los mejores valores de Estados Unidos para la igualdad de oportunidades y no es bueno para los militares", dijo el senador independiente Joseph Lieberman, miembro de la comisión de Servicios Armados, luego de que el panel votó 16-12 a favor de cambiar la ley.

El presidente Barack Obama declaró que estaba contento con la votación. "Esta legislación ayudará a hacer más fuertes a nuestras Fuerzas Armadas, y más inclusivas al permitir a los soldados gays y lesbianas servir honestamente y con integridad", dijo el mandatario en un comunicado.

Incluso si el Congreso da una aprobación final al proyecto, la revocación requerirá la certificación de Obama, del secretario de Defensa, Robert Gates y del jefe del Estado Mayor Conjunto, Almirante Mike Mullen, de que la nueva ley no tendrá un impacto negativo en la preparación, cohesión, reclutamiento y mantenimiento de las tropas.

El Pentágono también debe completar una revisión acerca de cómo implementar la revocación, esperada para el 1 de diciembre.

Terminar con una prohibición de 17 años sería una victoria importante para Obama y para los defensores de los derechos de los homosexuales que apoyaron su campaña presidencial en el 2008.