Phoenix. La policía estadounidense arrestó a 47 personas y desbarató una red de contrabando de personas que utilizaba empresas de transporte para llevar a miles de inmigrantes ilegales desde la frontera entre Arizona y México todo Estados Unidos, dijeron este jueves autoridades.

La agencia de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por su sigla en inglés), dijo que entre los arrestados se incluye propietarios y empleados de cinco compañías de transporte de Arizona, luego de una operación de un año que involucró a las policías de México y Estados Unidos.

"Cuarenta y siete personas han sido arrestadas hoy (...) cinco compañías de transporte han sido cerradas, y múltiples rutas de contrabando han sido eliminadas", dijo el secretario asistente de la ICE, John Morton, en una conferencia de prensa en Phoenix.

Por Arizona se extiende un altamente transitado corredor para el tráfico de personas y drogas desde México.

El año pasado, agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos realizaron más de 241.000 arrestos en el sector del sur de Tucson, Arizona, e incautaron más de 60 toneladas de marihuana.

Morton dijo que las compañías de transporte objeto de la operación movilizaban a inmigrantes ilegales hacia el norte del país desde la ciudad fronteriza de Nogales, Arizona, rumbo a Tucson y Phoenix, usando boletos de autobuses falsificados en un intento por hacer que los viajes parecieran legítimos.

La red luego trasladaba a los inmigrantes, la mayoría de ellos provenientes de México y América Central, algunos incluso venían desde China, a ciudades en diferentes regiones de Estados Unidos, incluidas Los Angeles, Chicago y Nueva York.

Los acusados en el caso enfrentan cargos por crímenes federales, incluido lavado de dinero, contrabando de extranjeros y acusaciones por conspiración.

Si los acusados son hallados culpables de conspirar para transportar a inmigrantes ilegales podrían enfrentar una pena de hasta 10 años en prisión.

Dennis K. Burke, fiscal del Distrito de Arizona, dijo que la cooperación entre nueve agencias policía federales, estatales y locales, que también involucró a la policía mexicana, no tenía precedentes.

"Hay (...) una cadena desde la frontera entre Arizona y México, desde Nogales a Phoenix y que luego de extiende por todo Estados Unidos, hoy (...) esa cadena está rota", dijo Burke.

"Será extremadamente difícil el reparar esa cadena, es un eslabón perdido que interferirá en gran medida con la infraestructura de las organización de tráfico humano", agregó.

El Gobierno de Estados Unidos está bajo presión para perseguir los delitos transfronterizos en el desértico estado luego de que un destacado ranchero fue asesinado a tiros por un supuesto traficante en el sur de Arizona el mes pasado.

La legislatura de Arizona en Phoenix aprobó esta semana una medida que da a la policía local la autoridad de determinar si las personas están en el país de manera legal.

El proyecto de ley, considerado por muchos como una de las medidas más duras adoptadas por un estado del país para luchar contra la inmigración ilegal, necesita la firma de la gobernadora Jan Brewer para convertirse en ley.