Washington. El Ejército de Estados Unidos pondrá fin el 1 de junio a su misión regular de rescate por el terremoto en Haití, aunque algún nivel de asistencia continuará más allá de esa fecha, dijo este lunes un oficial estadounidense.

 Inmediatamente después del catastrófico sismo del 12 de enero, que según el Gobierno de Haití causó la muerte de unas 300.000 personas, el presidente estadounidense, Barack Obama, envió miles de soldados y trabajadores de ayuda a coordinar las labores de rescate.

 La misión estadounidense llegó a contar con hasta 22.000 militares, la mayoría de ellos asentados en buques en altamar, pero el contingente ahora posee unos 2.200 efectivos, de acuerdo al teniente general Ken Keen, quien el domingo dejó su cargo como jefe de la Fuerza Conjunta para Haití.

 Keen, en conversaciones con periodistas en el Pentágono, dijo que las restantes tropas bajo la Fuerza Conjunta se retirarían de la empobrecida nación caribeña el 1 de junio.

 "Anticipo que podremos cerrar la Fuerza Conjunta. Eso no significa que el comando estadounidense del sur no seguirá teniendo una presencia militar permanente", señaló, en referencia a la división del Ejército de Estados Unidos para América Latina y el Caribe.

 Keen nombró a 500 miembros de la Guardia Nacional de Luisiana que arribarán antes del 1 de junio y se quedarán en el país hasta septiembre para proveer asistencia humanitaria.

 "La situación de seguridad aún permanece en calma, tal como afortunadamente ha sido desde los primeros días", sostuvo.

 "Aunque ha habido incidentes aislados de violencia, si ustedes lo ven así, no ha sido a un nivel que haya impactado en absoluto nuestra capacidad para proveer asistencia humanitaria", declaró.

 Trabajadores de ayuda internacionales están luchando para asistir a más de 1 millón de haitianos que quedaron sin hogar tras el terremoto y advierten que las inminentes lluvias y la temporada de huracanes, que comienza el 1 de junio, podría causar otro desastre humanitario.