Washington. Estados Unidos y China accedieron, tras dos días de negociaciones sobre derechos humanos, a iniciar intercambios de expertos legales y sostener nuevos diálogos sobre derechos en China el próximo año, dijo el viernes un funcionario del Departamento de Estado.

Si bien el secretario de Estado adjunto Mike Posner dijo que valoró el tono "franco y constructivo" de las negociaciones y planteó casos específicos de abogados y activistas encarcelados, indicó que la reunión no consiguió la liberación de los prisioneros políticos o religiosos de China, como buscaba la comunidad de derechos humanos.

"Seguiremos planteando nuestras preocupaciones sobre casos específicos", dijo Posner a periodistas.

El rehusó discutir los casos en detalles, incluyendo la censura y el ataque cibernético que llevó al gigante estadounidense de las búsquedas en internet Google Corp a abandonar el mercado chino este año.

Los casos de Liu Xiaobo, condenado el año pasado a 11 años por defender las reformas políticas, y el abogado de derechos humanos detenido Gao Zhisheng estuvieron entre los que surgieron en las discusiones, que abarcaron temas desde la libertad religiosa, los derechos laborales, la libertad de expresión y la discriminación racial y de internet.

"Estoy animado al punto que tuvimos un diálogo en ambos sentidos", dijo Posner.

Las negociaciones, que se realizaron en el 2008 y anteriormente en el 2002, fueron las primeras bajo el Gobierno de Obama. Ellas son vistas con escepticismo por los expertos en derechos humanos, quienes se quejan de que el presidente Obama no ha puesto toda su energía en la causa, aún cuando las condiciones en China han empeorado en los últimos años.

El creciente poder económico y político de China la hace menos receptiva a las críticas, dicen expertos en derechos humanos. China es el mayor poseedor de bonos de gobierno de Estados Unidos y es un importante, aunque difícil, socio diplomático en los esfuerzos de Washington por controlar las ambiciones nucleares de Corea del Norte e Irán.

"El tono de la discusión fue en gran parte 'somos dos grandes países, muy poderosos. Tenemos una amplitud de temas en los que estamos comprometidos. Los derechos humanos son parte de esa discusión y van a seguir siéndolo'", declaró Posner.

Funcionarios chinos no hicieron comentarios públicos sobre las negociaciones, que Posner dijo también incluyeron temas de Estados Unidos, como las nuevas políticas de Arizona contra los inmigrantes ilegales, las relaciones raciales y los problemas de los musulmanes estadounidenses.