Ciudad del Vaticano. El Papa Benedicto XVI dijo este domingo, en la clausura de una reunión de obispos donde se abordó las formas de recuperar a los católicos no practicantes y poco entusiastas, que la Iglesia tenía que desarrollar nuevas vías para llegar a aquellos que se habían alejado de la fe.

Benedicto XVI, de 85 años, dio una misa solemne en la basílica de San Pedro para cerrar un sínodo de tres semanas, que reunió a unos 260 obispos de todo el mundo para analizar el tema de la "Nueva Evangelización", o como detener la pérdida de fieles.

La Iglesia está sufriendo deserciones de fieles en antiguos bastiones de fe como Europa, América del Norte y Latinoamérica, debido a los escándalos de abusos sexuales, el incremento del laicismo, las religiones rivales y un amplio rechazo a las enseñanzas de la Iglesia sobre temas como la homosexualidad y su veto al sacerdocio femenino.

"Además de los tradicionales y perennes métodos pastorales, la Iglesia busca adoptar otros nuevos, desarrollando un nuevo mensaje, en armonía con las diferentes culturas del mundo", dijo.

Benedicto XVI no mencionó ningún nuevo método, pero recientemente la Iglesia, que posee 1.200 millones de miembros, ha ido aumentando su presencia en Internet y en las redes sociales para extender su mensaje.

Una de las 58 propuestas hechas por los sacerdotes al final del encuentro llamó a los líderes católicos a tener un mejor conocimiento del uso de los medios de comunicación electrónicos.

En su homilía, el Papa dijo que los líderes de la Iglesia tenían que trabajar más para dar vuelta una situación "donde la luz de la fe se ha oscurecido y la gente se ha alejado de Dios, sin considerarlo relevante para sus vidas".

El mensaje final del sínodo, que fue emitido el viernes, dice que la fe católica en muchos países se estaba viendo eclipsada por un creciente laicismo y el mundo materialista.

El mensaje, una síntesis de los temas discutidos, planteó también que aunque el Evangelio no puede ser un "producto que se situara en el mercado de las religiones", la Iglesia necesita encontrar nuevas vías para ponerlo "en práctica en las circunstancias actuales".

El mensaje del viernes hizo hincapié en Estados Unidos y Canadá, diciendo que los países de América del Norte necesitaban "reconocer las muchas expresiones de la presente cultura en los países de su mundo que están hoy alejados del Evangelio".

El Papa empleará las deliberaciones del sínodo y las propuestas para escribir su propio documento.