Chicago. Julia Wood, una mujer de 51 años y madre de 12 hijos de Chicago, tiene cierta cobertura de salud a través de un programa estatal, pero está tan preocupada por la posibilidad de perderla que no ofreció su nombre real al ser consultada.

El esposo de Wood, un contratista de plomería, vio como su negocio se paralizó en 2008 con la crisis hipotecaria.

"La economía nos golpeó", manifestó Wood en una entrevista con el Family Health Center de Chicago, una organización sin fines de lucro.

Como millones de estadounidenses, ella espera que la iniciativa de reforma de salud que el presidente Barack Obama convirtió en ley con su firma en marzo entre el vigencia. Pero al igual que millones de estadounidenses, no está segura de lo que hará por ella.

Una encuesta de Thomson Reuters sobre la confianza de los consumidores divulgada este lunes muestra que la confianza de los estadounidenses en su capacidad para pagar y acceder a servicios de salud ha caído en 5% desde diciembre de 2009.

El Índice Thomson Reuters de la Opinión de los Consumidores sobre Servicios de Salud se basó en una encuesta mensual a 3.000 consumidores, a los que se les consultó si habían tenido problemas para pagar o habían tenido que posponer cuidados de salud en los tres meses anteriores.

También se les preguntó si creían que iban a tener que tomar esa decisión en los próximos tres meses.

En cada pregunta de la encuesta, las respuestas eran más pesimistas en julio de lo que fueron el diciembre.

"Esta es una razón de preocupación para los proveedores de salud y diseñadores de políticas", dijo en un comunicado Gary Pickens, principal encargado de investigación de Thomson Reuters, compañía matriz de Reuters.

Pickens ha visto una erosión gradual de la confianza desde diciembre, pese a unos cuantos picos notables, como en abril, el mes después de que el Congreso aprobó el acta de salud accesible.

"Dudo que la persona promedio sepa realmente que ha sido implementado (...) Ellos sólo saben que hay mucha discusión y mucha publicidad negativa", agregó.

David Kendall, un experto en salud y política fiscal de ThirdWay, un grupo de expertos de tendencia centrista, dijo que la insatisfacción con el actual sistema de salud probablemente refleja una decepción después de que el debate de reforma se terminó.

"El debate sobre la salud elevó las expectativas de la gente y ahora hay una decepción como resultado porque no se solucionó el problema", afirmó Kendall.

El dijo que la creciente insatisfacción con el sistema de salud podría ayudar a los demócratas que apoyaron la reforma a la salud, pero también podría ser divisorio.

En el sondeo Thomson Reuters, republicanos tienden a tener una confianza un poco mayor sobre su acceso a la salud, lo que podría estar relacionado con el empleo, dijo Pickens.

"Claramente, en lo más alto de la pirámide, el factor más importante está relacionado con la cobertura, dijo Pickens en una entrevista telefónica. "Está relacionado con tu situación de empleo y, obviamente, muchas personas en el país no tienen trabajo", agregó.