Washington. La malaria parece haber pasado a los humanos desde los gorilas, y el parásito pudo transmitirse globalmente de un sólo gorila a un humano, reportaron el miércoles investigadores.

ADN de los excrementos de casi 3.000 simios -gorilas, chimpancés y chimpancés pigmeos- muestran que la cepa del parásito de la malaria más común en los humanos es casi idéntica a una de las muchas cepas que infectan a los gorilas.

Es mucho más distante de las que afectan a chimpancés y sus primos pigmeos, reportaron Beatrice Hahn de la Universidad de Alabama en Birmingham y sus colegas.

Hahn y sus colegas utilizaron materia fecal de simios recolectada para estudiar los orígenes del virus del sida en su estudio, publicado en la revista Nature.

"Los tenemos perfectamente organizados, caracterizados genéticamente en nuestro congelador", dijo Hahn en una entrevista telefónica.

El equipo de Hahn hizo pruebas al material genético del virus de inmunodeficiencia humana para sus estudios relativos al sida y tomaron un enfoque similar para el último trabajo, buscando el ADN de parásitos de la malaria.

Entre los especímenes buscados estaba el parásito Plasmodium falciparum que provoca la mayoría de los casos humanos.

"Los simios salvajes, en particular los chimpancés comunes y los gorilas occidentales, están infectados por naturaleza con al menos ocho u nueve diferentes especies de Plasmodium", indicó Hahn.

Durante años, los chimpancés fueron los principales sospechosos, pero los datos de Hahn muestran que los sólo los gorilas están infectados con una especie de Plasmodium virtualmente idéntica a nivel genético al tipo que afecta a los humanos.

"Ahora, cuántos mosquitos mordieron a tantos humanos o gorilas, no lo sé", indicó Hahn. "Pero el resultado final es, basados en el análisis de secuencia de 105 parásitos Plasmodium humanos, parece que hubo una sola transmisión".

En otras palabras, el parásito sólo tuvo que infectar a una persona o a un pequeño grupo antes de esparcirse por gran parte del planeta.

La malaria, que se estima provoca unas 800.000 muertes al año según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se traspasa cuando un mosquito se alimenta de una persona infectada y porta el parásito a otro humano.

No existe cura ni vacuna, aunque se puede controlar con medicinas y evitar su contagio.

El hallazgo podría eventualmente tener implicancias para los esfuerzos por combatir la malaria, dijo el doctor Larry Slutsker, director del programa de la malaria en el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla original).

"Si intentáramos erradicarla, lo que significa que intentáramos sacar del planeta hasta al último parásito y hubiera una reserva en gorilas occidentales, ello tendría implicancias para la erradicación. No creo que estemos allí, obviamente", señaló.

Muchas enfermedades humanas provienen de animales, como la influenza, la plaga y el virus del Nilo Occidental.