Boston. Mientras que los hostigadores amenazan, burlan y pelean con sus pares hostigados en el ámbito escolar, un informe oficial de Estados Unidos demuestra que ambos son más propensos a vivir violencia familiar.

Los encuentros familiares violentos eran más comunes entre los jóvenes identificados como víctimas de hostigamiento, es decir alguien que hostigó o fue hostigado, señaló el reporte.

La asociación fue uno de los hallazgos de un estudio efectuado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés), que junto con el Departamento de Salud Pública de Massachusetts, analizó datos de estudiantes de escuelas primarias y secundarias del estado.

Massachusetts ha estado en el centro del debate sobre hostigamiento desde los suicidios de dos jóvenes de 15 y 11 años en el 2009.

El estado aprobó en mayo del 2010 una ley contra el hostigamiento que prohíbe esa conducta en las escuelas y a través de internet y que obliga a que los colegios desarrollen planes de prevención e intervención ante esa conducta.

El análisis de los CDC confirmó algunas asociaciones bien documentadas referidas al hostigamiento, como una mayor probabilidad de suicidio, abuso de sustancias o malas calificaciones.

Pero con los datos de Massachusetts, los CDC también hallaron que los hostigadores y sus víctimas informaban haber sido dañados físicamente por un miembro de sus familias o haber sido testigos de violencia en el hogar con mucha más frecuencia que las personas que dijeron no haber sido hostigadas.

El informe de los CDC establece una relación entre el hostigamiento y los episodios fuera de la escuela.

"Se requiere un enfoque exhaustivo que abarque a los funcionarios escolares, los estudiantes y sus familias para prevenir el hostigamiento entre los estudiantes primarios y secundarios", señalaron los investigadores de los CDC.

El reporte, que los CDC informaron que es el primer análisis estatal específico referido a factores de riesgo y hostigamiento, también mostró que muchos hostigadores y hostigados dijeron haber consumido recientemente alcohol o drogas.