Londres. El gobierno de Reino Unido va a introducir una ley que por primera vez volverá un requisito legal que todo empleado del sector público que tenga que atender al público hable inglés con fluidez, anunció este lunes la Oficina del Gabinete.

El ministro del gabinete Matt Hancock dijo que la legislación va a ser introducida el mes próximo para preparar la nueva ley.

La Oficina del Gabinete indicó que eso significa que todas las organizaciones del sector público deben garantizar que el personal pueda comunicarse efectivamente con el público, lo que equivaldrá a habilidades lingüísticas lo suficientemente buenas como para aprobar un examen de secundaria de alto nivel.

Un portavoz de la Oficina del Gabinete dijo hoy: "Este requisito se incrementará dependiendo de la naturaleza de la función y de la profesión. Por ejemplo, los médicos ya deben cumplir el requisito de tener un nivel de inglés superior.

"Organizaciones como el Servicio Nacional de Salud, las fuerzas armadas y las escuelas estatales deberán regirse por un nuevo código que se producirá después de una consulta en el otoño. La legislación y el código se aplicarán a los empleados existentes y nuevos que desempeñen labores de atención al público", indicó.

Hancock dijo que "estamos controlando la inmigración en beneficio de toda la gente trabajadora. Eso incluye asegurar que los extranjeros empleados en puestos de atención al público sean capaces de hablar inglés de alto nivel.

"Ya introducimos nuevos requisitos estrictos de idioma para los migrantes, ahora introduciremos una nueva legislación en la próxima Ley de Inmigración para cumplir los compromisos asumidos por el primer ministro David Cameron de llegar más lejos", afirmó.

El gobierno ya legisló para permitir que algunos reguladores de salud soliciten evidencia de competencia del idioma inglés a solicitantes entrenados en países de la Unión Europea que soliciten su registro con ellos, para trabajar como profesionales de salud en Reino Unido.

La nueva legislación primaria será utilizada para extender el mismo nivel de control de idioma a cada trabajador del sector público que tenga que atender al público. Incluirá a oficiales de policía, trabajadores sociales, personal y ayudantes de enseñanza y asistentes y empleado de gobiernos locales.

"Ésta será la primera ocasión en que exista un enfoque coordinado para exigir dominio del inglés en el sector público y creará una experiencia congruente con los contribuyentes, al mismo tiempo que se promete la integración y los valores británicos en Reino Unido", dijo el ministro Hancock.