La Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés) alabó este martes la aplicación de políticas sociales de transferencia de dinero a familias de escasos recursos, pero condicionadas al cumplimiento de una serie de exigencias, ya que a su juicio han sido muy importantes para reducir la pobreza y el hambre a millones de personas en Latinoamérica y el Caribe.

El organismo multilateral agregó que si combinan este tipo de instrumentos -que, por ejemplo, obligan a los niños de las familias beneficiarias a seguir en la escuela o a que sus madres embarazadas se controlen sanitariamente- con los otros planes sociales que tienen los países se pueden multiplicar sus efectos, aumentando la asistencia escolar, resguardando la salud de niños y embarazadas y estimulando la producción local de la agricultura familiar, a un relativo bajo costo, ya que en promedio los programas de transferencias concidionadas representan un 0,5 % del PIB regional.

Estos programas y las experiencias de 15 países de la región fueron debatidos en el quinto seminario internacional “Transferencias condicionadas en América Latina y el Caribe: Perspectivas de los últimos 10 años”, realizado en la Oficina Regional de la FAO y organizado por la iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre.