Santiago. El 14,2% de la población de Centroamérica sufre desnutrición, es decir, casi 6 millones de personas. Un porcentaje que supera en 6 puntos el promedio de habitantes con hambre de América Latina y el Caribe, que se sitúa en 9%.

Así lo indica el informe “Centroamérica en Cifras” —divulgado este miércoles por la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO—, el cual presenta una actualización de los principales indicadores relacionados con la seguridad alimentaria, la agricultura familiar y los pequeños productores de granos básicos de Centroamérica.

De acuerdo al documento, en cuatro de los seis países de América Central el porcentaje de personas subnutridas supera el 10%, y solo en Costa Rica dicho porcentaje es menor al 5%.

En cinco de los seis países de Centroamérica, más del 19% de los menores de 5 años sufre desnutrición crónica moderada y grave, es decir, un retardo de altura para su edad.

“Centroamérica en Cifras”, fue elaborado por el Programa Regional de Seguridad Alimentaria para Centroamérica (Presanca II) y la FAO, a través de la Iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre y los Programas Especiales para la Seguridad Alimentaria (PESA) de Centroamérica. 

Pobreza y alta desigualdad. Tales cifras de subnutrición no son extrañas en una región con altos niveles de pobreza.

En Centroamérica el 50% de la población se encuentra en situación de pobreza, porcentaje que supera largamente el promedio de 33% de América Latina y el Caribe.

Con las cifras de pobreza extrema sucede algo similar, dado que el 26,8% de los centroamericanos vive en la indigencia, cifra que duplica la de América Latina y el Caribe, que se sitúa en 13,3%.

La desigualdad en Centroamérica también es sumamente alta. Los seis países centroamericanos se encuentran entre los 40 países más desiguales del mundo en términos de distribución de ingresos.

Precios de los alimentos al alza. En este contexto, un desafío mayor en la lucha contra el hambre es el alza de los precios de los alimentos.

El documento señala que, en los últimos años, el valor de la canasta básica ha subido en todos los países de Centroamérica.

Si en enero de 2007 no había canasta básica que superara los US$250, a medidos de 2011 el grueso de los países estaban convergiendo hacia una canasta de entre US$270 y US$300.

Reflejo de esta tendencia es el precio de la tortilla de maíz, que entre 2006 y 2011 se duplicó en cinco de los seis países de la región.

Una trayectoria parecida mostró el precio del frijol entre 2006 y 2011. En cuatro de los seis países se duplicó y en Nicaragua, incluso, se triplicó.

Sin embargo, en este producto, además, se pudo constatar una alta variabilidad e inestabilidad en los precios, especialmente en Nicaragua, Honduras y El Salvador.