Washington. Al menos 22 personas han muerto en Estados Unidos por el clima frío brutal que dejó una tormenta invernal generalizada que causó que el clima se volviera aún más insoportable este sábado en el noreste y medio oeste del país.

Los meteorólogos dicen que las temperaturas glaciales harán de este sábado el día más frío de la semana antes de que una tendencia de calentamiento inicie el domingo.

Este sábado, más de 110 millones de personas se verán afectadas por una alerta de viento helado o una advertencia climática que abarca el área geográfica desde los Grandes Lagos hasta Nueva Inglaterra, dijeron los meteorólogos.

Ciudades como Minneapolis y Boston están a punto de llegar este sábado a temperaturas por debajo de cero con vientos helados devastadores. Algunas áreas afectadas pueden llegar tan bajo como menos 40 grados Celsius, de acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos.

Ciudades como Minneapolis y Boston están a punto de llegar este sábado a temperaturas por debajo de cero con vientos helados devastadores.

CBS News ha confirmado que al menos 22 personas han muerto en todo el país por la explosión reciente de temperaturas criogénicas. Una de las víctimas fue un hombre de Wisconsin que se reportó desaparecido el mes pasado.

En una de las fatalidades más recientes atribuidas al clima, un auto se deslizó sobre un camino helado y mató a un peatón anoche en Charleston Norte, en Carolina del Sur, señalaron funcionarios de la ciudad.

En Virginia, dos personas murieron esta semana por las consecuencias de una nevada, incluida una niña atropellada por una camioneta cuando iba en un trineo y un hombre de 75 años de edad que fue golpeado por un quitanieves que limpiaba un estacionamiento comercial, informaron las autoridades locales.

Afuera de Boston, Massachusetts, un trabajador de la Autoridad de Recursos Hídricos cayó el viernes a un banco de nieve cuando estaba retirándolo y murió.

El "ciclón bomba" intenso golpeó primero el estado sureste estadounidense de Florida esta semana, y causó que iguanas congeladas cayeran de los árboles.

Luego la tormenta arrasó el jueves con ráfagas de viento que superaron los 113 kilómetros por hora, con nieve de un pie de altura en ocho estados antes de terminar el viernes, informaron los medios de comunicación locales.