Mexicali. Un terremoto que golpeó este domingo parte de la frontera entre México y Estados Unidos dañó carreteras e interrumpió los servicios de agua y electricidad a la ciudad de Mexicali, aunque se reportaron pocas víctimas, dijeron este lunes autoridades y testigos.

El terremoto de magnitud 7,2 sacudió edificios y sembró el pánico a ambos lados de la frontera, llegando a sentirse hasta en Los Ángeles, y fue seguido por múltiples réplicas.

Al menos una persona falleció a causa del terremoto y había cerca de un centenar de heridos, de acuerdo con el director de Protección Civil del estado, Alfredo Escobedo.

"(Tenemos) Una persona muerta por una casa que se colapsó (...) en Mexicali", dijo el funcionario a Reuters por teléfono. Otra persona habría muerto en un accidente de tránsito al salir de un edificio, agregó, aunque no pudo confirmar ese dato.

Mexicali, de más de un millón de habitantes, es la capital de Baja California y un foco industrial con cientos de plantas maquiladoras. La ciudad permanecía a oscuras en horas de la madrugada de este lunes, según un testigo de Reuters.

El servicio de agua en Mexicali, un transitado cruce fronterizo hacia Estados Unidos, estaba interrumpido y las comunicaciones tenían problemas, agregó Escobedo. Un edificio en construcción se derrumbó y se reportaron algunos incendios en comercios por fugas de gas.

La carretera principal entre la capital y la ciudad de Tijuana, también en Baja California cerca de la costa del Pacífico, presentaba una profunda grieta, dijo un testigo de Reuters.

Vacacionistas que intentaban volver a sus casas luego del feriado de Semana Santa se vieron en problemas para reponer combustible en medio del tráfico.

"Yo vine de vacaciones, gracias a Dios no nos pasó nada. Vamos a esperar hasta que los oficiales digan que nos pueden cargar gasolina", dijo María López, un ama de casa que señaló haber esperado cuatro horas para cargar gasolina en las cercanías de Tijuana.

Al norte de la frontera con Mexicali, en la población estadounidense de Calexico -de unos 40.000 habitantes- se reportaron daños a estructuras pero no víctimas fatales.

Varias cuadras de la zona comercial cercana a la frontera habían sido cerradas y podían verse ventanas rotas en varios comercios, según un testigo de Reuters. Las columnas de una galería comercial aparecían dobladas hacia la calle.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por su sigla en inglés) había reportado en un principio que el sismo había sido de magnitud 6,9, con epicentro a una profundidad de 32 kilómetros.

Pero luego revisó su intensidad a 7,2 y la profundidad a 10 kilómetros. Un sismo de esa intensidad puede causar serios daños en áreas urbanas.

Los devastadores terremotos que golpearon a Haití y Chile este año han dejado a muchos latinoamericanos nerviosos en una región que suele sufrir movimientos telúricos con frecuencia.

En algunos vecindarios de San Diego -cerca de la frontera con Tijuana- se reportaron daños menores y el estallido de tuberías. En Los Ángeles, a unos 320 kilómetros del epicentro, también se sacudieron los edificios.

El sur de California y el noroeste de México son propensos a sismos por situarse sobre la falla de San Andrés, que divide a las placas tectónicas de Norteamérica y del Pacífico.