Gaza. Si está en Gaza y tiene dinero para gastar, puede deleitar a sus hijos con las nuevas variedades de chocolate que Israel está dejando ingresar por primera vez en años, o derrocharlo en nuevos cubiertos que llegaron al territorio esta semana.

Pero si necesita cemento y acero para reconstruir una casa destruida por la guerra, tendrá que esperar un poco más.

Israel todavía está decidiendo exactamente qué puede y qué no puede dejar ingresar a la Franja de Gaza bajo un nuevo enfoque respecto al enclave, que ha estado bajo su bloqueo durante cuatro años. Con el cambio de política, algunos bienes anteriormente prohibidos han empezado a pasar por la frontera.

Hasta ahora, no hay indicios de los materiales básicos y partes de máquinas que Gaza necesita si se quiere realojar a los sin techo, además de revivir la economía para paliar la creciente pobreza atribuida al bloqueo.

Ante la protesta global por su mortal ataque contra el buque humanitario turco que trató de romper el embargo el mes pasado, Israel anunció el 20 de junio que aliviaría el bloqueo.

El anuncio fue recibido con brazos abiertos por los Gobiernos internacionales que han urgido a Israel a levantar o aliviar el embargo.

Las medidas tomadas por Israel hasta ahora han decepcionado a los palestinos que quieren tener libre acceso a materiales como cemento, y no a los bienes de consumo que abundan para los pocos que tienen dinero para gastar.

Gaza todavía no se ha reconstruido tras la ofensiva israelí del 2008 e inicios del 2009 contra Hamas, el movimiento islamista que gobierna el lugar y blanco declarado del bloqueo, impuesto debido a la hostilidad del grupo hacia Israel.

En las dos últimas semanas, el alivio del embargo les ha permitido a los almaceneros llenar sus estanterías con copos de maíz, masas, bizcochos, shampoo y hojas de afeitar, provistos a través del cruce de Kerem Shalom hacia Gaza.

Bienes innecesarios. Como la mayoría de ellos, estos productos estaban disponibles, aunque caros, en el mercado negro que llenaba la brecha en la oferta trayendo mercadería por medio de túneles desde Egipto, la principal ruta de abastecimiento de Gaza en los últimos dos años.

"El mercado no puede absorber esto", dijo el propietario de almacén Emad al-Buzum, mientras rechazaba cajas de tortas envasadas al vacío que acababan de llegar de Israel.

"El país necesita materiales que den trabajo a la gente: cemento, metal, materia prima para las fábricas", dijo el hombre, aludiendo a las penurias económicas en Gaza.

La agencia de Naciones Unidas UNRWA, que se encarga de los refugiados palestinos, dice que el 80% de la población ahora depende de su ayuda alimenticia, comparado con el 40% de hace algunos años.

Funcionarios palestinos dicen que para los próximos días esperan lavarropas, refrigeradores y accesorios de baño.

Los vendedores de piezas de automóviles han sido informados sobre la inminente llegada de limpia parabrisas y faros, pero indican que los automovilistas de Gaza están más necesitados de componentes de los motores que hacen que sus autos funcionen.

El prospecto de recibir productos vía Israel es un alivio para comerciantes como Khaled al-Nimr, propietario de una compañía de repuestos de automóviles cuyo propio vehículo está fuera de circulación debido a una bomba que no puede reemplazar con facilidad.

Han pasado más de cuatro años desde que recibió mercadería mediante Israel. El elevado costo de importar a través de los túneles convierte a Kerem Shalom en una ruta más favorable.

"Si un repuesto cuesta 100 euros, en Gaza a través de Egipto termina costándote el doble", dijo , expresando su esperanza de que Israel permita el ingreso de componentes que ayudarían a reparar los vehículos destartalados que circulan por las desgastadas carreteras de Gaza.

Lista negra. Los comerciantes que han estado trayendo mercadería a través de los túneles han reducido sus pronósticos de venta, anticipando que la nueva política de Israel minará la actividad de los túneles.

Temiendo una caída en la demanda de televisores de fabricación egipcia que ha estado vendiendo, el propietario de la tienda de electrodomésticos Abu Khaled encargó en junio sólo un cuarto de su stock usual.

"Estoy encargando una cantidad limitada porque me preocupa que caigan los precios", sostuvo. Al igual que otros productos, el cemento y el acero están disponibles a través de los túneles, pero no a precios accesibles para los palestinos que necesitan reconstruir sus casas.

Las probabilidades de que Israel permita que tales materiales ingresen libremente a Gaza en el futuro cercano parecen exiguas.

Israel ha resuelto que tales materiales para la construcción tienen "uso dual", lo que significa que los militantes pueden usarlos con propósitos militares como la construcción de búnkers y cohetes para lanzarlos contra Israel.

Bajo su política anterior, Israel solo permitía el ingreso de un listado de productos. Ahora, se está preparando para permitir el ingreso de todo excepto armas y materiales "de uso dual problemático". Todavía no se ha publicado la lista de productos prohibidos.

No obstante, ha dicho que "posibilitará y extenderá el ingreso de materiales para la construcción de uso dual" para proyectos bajo supervisión internacional, resaltando el ejemplo del plan de la ONU por construir 150 casas al sur de la Franja de Gaza.

El cuarteto de mediadores de Oriente Medio -Naciones Unidas, Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea- dice que la implementación total de la nueva política de Israel sería "un significativo cambio en la estrategia" para satisfacer las necesidades de Gaza.

Si puede reunir los materiales que necesita, UNRWA dice que puede empezar a trabajar de inmediato en la construcción de proyectos por todo Gaza.

"Tenemos la infraestructura, tenemos los ingenieros, tenemos mapas, lo tenemos todo. Sólo nos falta cemento y hierro", dijo el portavoz de UNRWA Adnan Abu Hasna.

Ali Abu Shahla, secretario general de la Asociación de Comerciantes Palestinos, dice que le preocupa un veto continuo a productos de "uso dual", lo que seguirá paralizando el sector privado, dijo.

"Israel quiere disminuir la presión sobre sí mismo, no sobre el bloqueo," agregó Abu Shahla.