Santiago. El gobierno de Chile tomó la decisión de solicitar US$2 millones de vacunas para frenar una probable expansión de un brote de meningitis, en momentos en que se registró una nueva muerte a consecuencia de la enfermedad.

Un total de 98 casos se han registrado durante 2012 -23 de ellos mortales- tras conocerse este viernes el deceso de una profesora en Santiago por el brote de meningitis B y w-135, el cual ya generó alarma entre la población de Chile y por ello el gobierno decidió actuar.

Durante la mañana del viernes, el presidente Sebastián Piñera se reunió con el ministro de Salud Jaime Mañalich, para conversar sobre la situación de la expansión del brote de meningitis meningocócica en el país.

Tras el encuentro, Mañalich anunció que se ampliará la compra de vacunas contra la cepa W-135, que en un principio era de 1 millón de dosis, pero se comprarán finalmente 1,9 millones de dosis debido a que los menores de dos años requieren dos vacunas de este tipo para ser inmunizados.

Mañalich añadió que cada vacuna tiene un costo aproximado de US$30, por lo que se calcula que en promedio el gobierno invertirá unos US$57 millones en la inmunización de los niños de entre nueve meses y cuatro años de edad en todo el país.

En el caso de la cepa de meningitis B, hasta el momento no existe vacuna.

El ministro agregó que se espera completar la vacunación masiva de los menores de edad antes del 31 de diciembre, quienes se concentrarán en las regiones de Valparaíso y la zona Metropolitana, donde hasta el momento se ha registrado la mayor parte de casos.

"Hemos decidido aumentar desde la próxima semana -a partir del jueves o viernes- esta inmunización a todas las comunas de la Región Metropolitana e iniciar también la próxima semana. Calculamos que el día martes o miércoles (se llevará a cabo) la inmunización paulatinamente para la Región de Valparaíso", indicó Mañalich.

La falta de vacunas en el sector público y ante el aumento de casos en las últimas semanas, sobre todo entre la población de edad escolar, han hecho que las familias tengan que acceder a las clínicas privadas para inmunizar a sus hijos.

De acuerdo con informaciones de las clínicas privadas, la demanda por esas vacunas ha aumentado en un 25 por ciento, lo que ha agotado las reservas de varios centros hospitalarios, los cuales encargaron más dosis a los laboratorios.