Bogotá. El gobierno de Colombia cambió el lunes la cúpula militar a pedido del presidente electo Juan Manuel Santos, a dos semanas de su posesión, en un mensaje de continuidad de la política de seguridad del saliente mandatario Alvaro Uribe.

El cambio de los altos mandos militares se produce en momentos de una fuerte tensión entre Colombia y Venezuela por la ruptura de las relaciones diplomáticas que ordenó el presidente socialista Hugo Chávez, como reacción a las acusaciones de Bogotá de que líderes de la guerrilla están en territorio venezolano con la tolerancia de su gobierno.

Venezuela reforzaba este lunes la presencia de militares en dos estados fronterizos con Colombia, como una señal de alerta a una eventual acción colombiana.

Uribe renovó a los cinco principales mandos de las Fuerzas Armadas, pero ratificó en la dirección de la Policía al general Oscar Naranjo, por petición de Santos, dijo el ministro de Defensa, Gabriel Silva, en una conferencia de prensa.

Los miembros de la cúpula saliente planearon fuertes golpes contra la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en las selvas del país, que terminaron en la muerte o captura de varios cabecillas, así como en el rescate de reconocidos secuestrados, como la colombo-francesa Ingrid Betancourt y tres estadounidenses.

"Es la primera vez en que el alto mando saliente acompaña al nuevo mando para un proceso de empalme, de transición, mostrando nuevamente el colegaje y la continuidad", dijo Silva.

El anuncio sale al paso de rumores de un supuesto distanciamiento entre Santos y Uribe por un eventual malestar del líder saliente respecto a algunos anuncios de miembros que acompañarán al nuevo presidente en ministerios y cargos clave.

"Es una transición donde el presidente electo le solicita al presidente en propiedad, al presidente Uribe que designe con anticipación al 7 de agosto el alto mando que lo acompañará", agregó Silva.

El Gobierno nombró como comandante general de las Fuerzas Militares al almirante Edgar Celis, en reemplazo del general Fredy Padilla.

Padilla enfrenta un proceso legal en Ecuador por el ataque a un campamento guerrillero en territorio del vecino país en el que murió una veintena de personas, incluido uno de los más altos jefes de las FARC, Raúl Reyes, en el 2008, una acusación que han rechazado las autoridades colombianas.

Por el mismo caso es investigado y solicitado Santos.

Los otros cambios en la cúpula militar involucraron al jefe del estado mayor conjunto y a los comandantes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.