El Gobierno de Estados Unidos acusó este jueves al gigante petrolero BP de limitar la información sobre el derrame de crudo en el Golfo de México, en una clara señal de la creciente frustración de Washington con el manejo de la catástrofe medioambiental.

"En respuesta a este derrame de petróleo, es fundamental que todas las acciones se realicen de manera transparente, con todos los datos e información relacionados con el derrame a disposición del Gobierno de Estados Unidos y del pueblo estadounidense", dijeron la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y la administradora de la Agencia de Protección del Medioambiente, Lisa Jackson.

En una carta dirigida al presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, agregaron que a pesar de que la empresa dice estar haciendo esfuerzos para mantener al público y al Gobierno informados, "esos esfuerzos, hasta la fecha, se han quedado cortos, tanto en su alcance como en su eficacia".

La comunicación siguió a alegatos al principio del día de que BP ha incurrido en "encubrimiento" sobre el alcance de los daños y la cantidad de crudo que fluye sin control luego de la ruptura y hundimiento de una de sus plataformas en el Golfo de México.

BP Plc dijo este jueves que está capturando ahora cerca de 5.000 barriles (795.000 litros) por día del crudo derramado, el total de lo que ha estimado como la fuga diaria. El miércoles BP precisó que estaba recogiendo 3.000 barriles.

"El crudo que se está fugando (...) visiblemente ha declinado esta jornada", dijo el portavoz de BP Mark Proegler luego de que la compañía anunció que una tubería de 1,6 kilómetros estaba conteniendo la mayor de las dos filtraciones del pozo.

Sin embargo, un video en directo del derrame, entregado por BP, mostró una columna negra de crudo aún fluyendo en las aguas profundas.

En las marismas. BP ha estado estimando la fuga en una tasa de 5.000 barriles por día (bpd), pero científicos y el Gobierno han cuestionado esa cifra.

Científicos que han analizado el video del petróleo derramado desde el fondo del mar han estimado el volumen real de la filtración es de alrededor de 70.000 barriles (11 millones de litros) por día.

"Eso simplemente no funciona", dijo a la televisora CNN la senadora Barbara Boxer, quien dirige la Comisión de Medioambiente y de Obras Públicas, mientras observaba el video de BP. La demócrata de California denunció un "encubrimiento" del tamaño real de la marea negra.

BP, cuyas acciones cerraron en el mercado de valores de Londres con alza de un 1%, ha luchado por contener el crudo que fluye desde el pozo submarino Macondo tras la explosión el 20 de abril de la plataforma Deepwater Horizon que dejó 11 trabajadores muertos.

Proegler y otros portavoces de BP dejaron en claro que la mayor contención del derrame, aunque es un avance, todavía no ha logrado detener todo el crudo que se ha filtrado.

"No estamos diciendo que lo hemos detenido, aunque ese es nuestro objetivo final. Lo que estamos diciendo es que esto es lo que estamos capturando ahora", dijo Proegler.

El Gobierno estadounidense, que trata de resolver un potencial enorme desastre medioambiental y económico, también dijo el jueves que verificará de forma independiente el volumen de petróleo que se ha filtrado en el Golfo de México.

Mientras tanto, ya se observa parte del petróleo pesado en las frágiles marismas del extremo sur de la Península de Luisiana, por lo que grupos de defensa del medioambiente acusaron a BP de retener información sobre el real tamaño e impacto del creciente derrame.

Además, exhortaron al presidente estadounidense, Barack Obama, a que ordene un rol más directo del Gobierno federal en la respuesta al derrame.

El crudo pesado -no sólo bolas de alquitrán- tocó las costas de Luisiana por primera vez desde la explosión de la plataforma, amenazando a las apreciadas marismas del estado. El Gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, lo calificó como "el día que todos habíamos temido".

"Ya está aquí, pero sabemos que viene más en camino", declaró.

Las marismas son incubadoras de camarones, ostras, cangrejos y peces que hacen de Luisiana el productor líder de mariscos en Estados Unidos continental. Una gran zona de veda de pesca fue impuesta en las aguas del Golfo de México afectadas por el derrame.