Ciudad de Guatemala. El volcán Pacaya de Guatemala continuaba este viernes escupiendo algunas cenizas, después de haber cubierto la capital con una nube negra y una lluvia de pequeñas rocas que provocó al menos un muerto y obligó a evacuar a cientos de personas.

Vulcanólogos que midieron las columnas de cenizas señalaron en la noche de este jueves que llegaron a casi 1.500 metros por encima de su cráter y cubrieron las calles de la capital con una capa de polvo negro. Pero el viernes el coloso de 2.552 metros de altura exhalaba menos material.

Los habitantes limpiaban con manguera y palas las calles y los techos de las casas para sacar la gruesa capa de ceniza que dejó el volcán, ubicado a sólo 40 kilómetros de Ciudad de Guatemala.

Un periodista de la televisión local, que había estado reportando desde el volcán, murió cuando fue alcanzado por unas piedras expulsadas durante la erupción, dijo el portavoz de la policía Donald González.

"Tenemos 1.600 evacuados confirmados y 600 de ellos ya están alojados en refugios de emergencia", dijo Alejandro Maldonado, jefe de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres.

En los pueblos cercanos al volcán, las familias pasaron la noche durmiendo en colchonetas dentro de edificios municipales y de una iglesia, a la espera de que los funcionarios les informaran si es seguro volver a sus casas.

"Jamás hemos visto algo así (...) aquí se oyen los estruendos del volcán y cayeron piedras encendidas todavía, piedras grandes. Mucha gente estaba asustada", dijo Néstor Sican, que vive en el poblado de Amatitlán, entre la capital y el volcán.

El presidente Álvaro Colom dijo en una rueda de prensa que tres niños de 10, 9 y 7 años permanecen desaparecidos tras la erupción.

El periódico Prensa Libre reportó tres muertos por la erupción, incluido el periodista, pero ni la policía ni los cuerpos de emergencia pudieron confirmar el reporte.

Colom declaró el estado de emergencia en el área cercana al volcán. Autoridades de la aviación civil cerraron el aeropuerto internacional de La Aurora, el más importante del país.

"La arena está cayendo sobre la pista y es necesario retirarla antes de que cualquier aeronave pueda aterrizar sobre la misma y eso se hace por medidas de seguridad", dijo Mónica Monje, de la autoridad aeronáutica del país.

Vulcanólogos han dicho que usualmente las erupciones del Pacaya duran alrededor de seis horas, pero ésta es la más fuerte en más de una década, así que la actividad podría continuar en los próximos días.

El Pacaya, que se encuentra cerca de Antigua -donde se cultiva el café de mejor calidad de Guatemala-, ha permanecido activo desde la década de 1960, pero no había lanzado cenizas negras desde 1998.

Anacafé, la asociación de productores de café de Guatemala, dijo que estaban reuniendo información de los caficultores que están cerca del volcán para determinar si hubo algún daño a las cosechas.