La Habana. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) pidieron este sábado en La Habana el apoyo mundial para exigir la libertad inmediata de su dirigente Simón Trinidad, preso desde hace 10 años en Estados Unidos.

"Este es un S.O.S a todas las organizaciones defensoras de derechos humanos en el mundo, a los juristas y expertos en Derecho Internacional Humanitario, a las organizaciones políticas y sociales de los cinco continentes", dijo a la prensa Iván Márquez, jefe de la delegación insurgente en los diálogos de paz.

Las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos reanudaron el sábado anterior el diálogo de paz que sostienen en La Habana.

Al lado de una imagen de cartón a tamaño natural de Trinidad, el portavoz guerrillero también pidió al Comité Internacional de la Cruz Roja a realizar una visita humanitaria a Simón Trinidad en la prisión donde se encuentra confinado.

Trinidad, de 63 años y cuyo verdadero nombre es Juvenal Palmera, cumple una condena de 60 años en una cárcel de Florence, en el estado de norteamericano de Colorado, de ser extraditado desde Colombia para enfrentar una acusación de terrorismo.

"No solamente está sepultado vivo. Está incomunicado, sin asistencia médica adecuada", denunció Márquez, quien reiteró el pedido de que el detenido se incorpore a la delegación de la guerrilla en las negociaciones de paz.

Instamos al gobierno colombiano a que posibilite a Simón, en su condición de integrante de la delegación de paz de las FARC, intercambiar con sus compañeros en La Habana, subrayó.

La guerrilla y el gobierno de Santos retomaron las conversaciones de paz, que habían tomado un receso el 20 de diciembre último, para continuar las discusiones del tercer punto de la agenda previa, relativo a las drogas ilícitas, una vez acordados los dos primeros, la cuestión agraria y la participación política.

Están aún pendientes los puntos referidos al abandono de las armas, reparación de las víctimas del conflicto armado de medio siglo y el mecanismo de refrendación de los acuerdos.

Este es el décimo noveno ciclo de conversaciones, que tienen a Noruega y Cuba como países garantes y Chile y Venezuela como acompañantes.