Tegucigalpa. Diferentes dispositivos de seguridad se realizan en la capital de Honduras para evitar que hechos violentos se produzcan durante la ceremonia de la toma de posesión del presidente electo, Juan Orlando Hernández.

A bordo de tanquetas, elementos de las Fuerzas Armadas de Honduras montan vigilancia en las zonas aledañas al Estadio Nacional desde la medianoche del sábado.

Mientras que los agentes de la Policía recorren la ciudad en patrullas y motocicletas para constatar que todo se esté desarrollando en orden.

Los militares y agentes policiales son los encargados de brindar seguridad durante la ceremonia de traspaso presidencial.

Apostados en los portones del estadio Nacional Tiburcio Carías Andino, los militares se encargan de revisar a cada uno de los hondureños que ingresa a las instalaciones para disfrutar del evento.

Los soldados deben verificar que nadie lleve armas o algún objeto que pueda ser utilizado para agredir a otro de los espectadores.

Asimismo, varios escuadrones han montado retenes en el bulevar Suyapa, en el bulevar Morazán, barrio La Guadalupe y otras zonas aledañas a las instalaciones deportivas. Equipos especiales Para la celebración del traspaso presidencial, varias unidades especiales de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional han ingresado al Estadio Nacional para formar parte del espectáculo que se dará durante la ceremonia. Entre las unidades, se encuentra el recién creado Escuadrón de Reacción de Violencia Contra la Mujer, dependencia del Escuadrón de Operaciones Especiales Cobras. Un escuadrón del Cuerpo de Bomberos también formará parte de la fiesta demócratica.