Tegucigalpa. Honduras está promoviendo su reconocida industria de puros en busca de nuevos mercados, pero al mismo tiempo impondrá en pocos días a los fumadores una rígida ley que prácticamente sólo permite encender un cigarrillo al aire libre.

El empobrecido país centroamericano, tercer exportador de puros a Estados Unidos después de República Dominicana y Nicaragua, celebra esta semana el primer Festival Humo Jaguar, auspiciado por el gobierno, productores y fabricantes y exportadores del sector.

Honduras está tratando de relanzar la industria de tabaco y puros, que retrocedió en el 2009 por un fuerte aumento del salario mínimo que presionó los costos y la crisis política causada por el golpe de Estado, que hizo migrar a inversionistas a la vecina Nicaragua.

Pero, apenas terminado el evento, que se realiza en las zonas de cultivo del tabaco, algunas cercanas al imponente sitio arqueológico maya de Copán, pondrá en vigencia el lunes 21 de febrero una dura ley que prohíbe fumar en edificios públicos y privados y permitirá que se haga solamente en la calle, a no menos de dos metros de otra persona.

La ley no prevé la existencia de áreas para fumadores en negocios o restaurantes, e incluso impediría que se celebre la siguiente edición de Humo Jaguar si se aplica en todos sus términos.

En Honduras es bajo el consumo de puros, un producto sobre todo de exportación con 23 fábricas que comercializan unas 800 marcas. Pero los productores creen que la ley los afectará.

"Es una ley incoherente, yo estoy convencida que afectará nuestros planes de aumentar las exportaciones de tabaco y de puros, pues los compradores en el exterior pensarán en el hecho de que un país vende un producto que prohíbe consumir a su población", dijo la presidenta de la Asociación de Productores de Tabaco y Fabricantes de Puros de Honduras, Maya Selva.

Detención y multas a fumadores. Esa organización planea incrementar en 20%, a más tardar en tres años, el monto de divisas que obtiene Honduras por las exportaciones de estos productos, fabricados a mano.

La ley antitabaco, considerada por autoridades de salud como una de las más avanzadas en la región, establece en caso de infracción, la detención por 24 horas a quienes se resistan a acatar la ley y fuertes multas para personas y negocios que la violen, así como el cierre de operaciones.

La norma incluso prevé que en las viviendas donde residen fumadores, los familiares que se sientan afectados pueden denunciar y plantear reclamos ante las autoridades de policía para que se proceda a su sanción.

El gerente de asuntos corporativos de Tabacalera Hondureña, John Padgett, dijo a Reuters que "creemos que la aplicación de esta ley bajará el consumo de cigarrillos, pero no sustantivamente. Vamos a esperar su aplicación para observar el comportamiento del mercado".

Como en otros países, la ley ha despertado polémica entre quienes la aprueban y otros que la ven como un atropello a los derechos de los fumadores y piensan que generará conflictos entre la población.

"La ley está dirigida a que los que fuman respeten el derecho de los no fumadores a librarse del humo que producen los fumadores con su carga de enfermedades y muerte", dijo el director del Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodepencia, Rony Portillo.