Honduras se ha convertido en un país peligroso para los periodistas, pero no solo eso, sino que la impunidad galopante es el principal obstáculo para la libertad.
Desde 2007, en el país han sido ultimados 18 comunicadores sociales y un propietario de medios de comunicación.

La comunicación en el país se ha visto manchada de sangre en 2010, cuando se registró un número sin precedentes de homicidios en contra de personas dedicadas a dicha profesión.

Según el informe anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de 2010, de los cinco países de Centroamérica, Honduras es el país con mayor número de homicidios contra comunicadores. En El Salvador el caso más conocido fue el homicidio del documentalista francés Cristian Poveda en septiembre del año 2009.

El referido documento indica que de acuerdo con lo informado, la Policía de El Salvador arrestó a tres sospechosos de haber participado en el crimen.

Durante 2010 varios comunicadores salvadoreños denunciaron amenazas de muerte.

En Guatemala, el 27 de septiembre de 2010, fueron asesinados el periodista Víctor Hugo Juárez y el diseñador gráfico Byron Dávila.

Juárez trabajaba en medios digitales dedicados a la comunicación empresarial y anteriormente había trabajado en los periódicos Siglo XXI y Nuestro Diario.

De igual forma, se registraron amenazas en contra de varios comunicadores.

Países como Nicaragua y Costa Rica no reportan muertes de comunicadores en los últimos dos años, según el informe de la CIDH.

Situación de Honduras. En lo que va de 2011, dos personas dedicadas a la comunicación fueron ultimadas.

El recién pasado jueves 19 de mayo, el empresario de medios de comunicación Luis Mendoza fue atacado en la ciudad de Danlí, El Paraíso.

El pasado 10 de mayo en Yoro, al norte de Honduras, desconocidos ultimaron a Héctor Francisco Medina, quien dirigía un noticiero en el canal de televisón Omega Visión.

En 2007 fue ultimado el comunicador Carlos Manuel Salgado, mientras que en 2008 no se registraron crímenes de periodistas.

Cinco comunicadores fueron asesinados en 2009, entre ellos Bernardo Rivera Díaz, quien fue secuestrado en Copán y encontrado muerto casi tres meses después.

Ese mismo año perdieron la vida Gabriel Fino Noriega, Carlos Salinas, Santiago Rafael Munguía y Osman Rodríguez López. En 2010 fueron ultimados once comunicadores en el país, entre ellos un locutor de radio.

Los desafortunados respondían al nombre de Joseph Ochoa, ultimado en Tegucigalpa el 1 de marzo de 2010; David Meza Montesinos, quien era periodista de Radio América; Nahúm Palacios, director de noticias de canal 5 del Aguán; José Bayardo Mairena y Manuel Juárez, quienes fueron ultimados juntos en el departamento de Olancho.

El periodista Jorge Alberto "Georgino" Orellana fue ultimado de un disparo en la cabeza en la ciudad de San Pedro Sula al salir del canal de televisión en el que trabajaba.

Luis Arturo Mondragón Morazán, director del Canal 19 y del programa de noticias "Teleprensa, en El Paraíso, fue asesinado en el oriente del país, cuando salía de la televisora; el 24 de agosto de 2010 fue ultimado Israel Zelaya Díaz, periodista de Radio Internacional; y Henry Suazo, quien era corresponsal de HRN y fue ultimado por desconocidos en la ciudad de La Ceiba. Según información ofrecida por la Asociación de Periodistas de Honduras, solo cuatro casos de los anteriormente mencionados han sido judicializados.

En su mayoría, se desconocen las razones por las que los comunicadores han sido ultimados.