Río de Janeiro. Los humoristas brasileños protestaron el domingo contra un fallo que les prohíbe hacer bromas con sus blancos favoritos: los políticos en campaña.

Con narices de payasos y camisetas con un logo que defiende el derecho a hacer bromas con los políticos -un payaso con un corcho en la boca-, varios centenares de personas marcharon a lo largo de la playa de Copacabana, en Río de Janeiro.

"Primero, nosotros no podemos reírnos de los políticos, pero de aquí en más esto va a crecer -para el 2015 ni siquiera podríamos hablar del gobierno-", afirmó Fabio Porchat, un humorista que ayudó a organizar la manifestación.

Los brasileños irán a las urnas para elegir presidente y legisladores en octubre. La candidata presidencial del oficialismo, Dilma Rousseff, lidera los sondeos.

En el 2009, el Tribunal Supremo Electoral incorporó una enmienda a la ley electoral del país que impide "cualquier uso de audio o video que de alguna manera degrade o ridiculice a los candidatos o a los partidos políticos".

La enmienda, que entró en vigor en julio, establece multas de hasta 100.000 reales (US$57.000) para el que no cumpla la ley y montos de hasta el doble para los reincidentes.

"Este es un país que quiere ser considerado una democracia madura y luego sale con algo como esto -es completamente ridículo-", dijo Danilo Gentili, un periodista del programa televisivo de sátira política CQC, conocido por sus entrevistas de tono irónico a los políticos.