Sandy, un huracán que surgió casi al cierre de la temporada en un fenómeno poco visto en más de dos décadas, se debilitó levemente este viernes al avanzar hacia la costa este de Estados Unidos tras dejar al menos 41 personas muertas en su paso de destrucción por el Caribe.

Meteorólogos dijeron que preveían daños a causa de los vientos, extensos cortes de energía e inundaciones costeras y tierra adentro en gran parte de la densamente poblada coste este de Estados Unidos cuando el huracán toque tierra a comienzos de la semana que viene.

"Estamos esperando una tormenta muy, muy grande. La circulación de esta tormenta a medida que se aproxima a la costa podría cubrir aproximadamente un tercio del este de Estados Unidos", dijo Louis Uccellini, director de los Centros de Pronósticos Ambientales de la Administración Nacional Océanica y Atmosférica.

Aunque evitó decir que Sandy podría ser la peor tormenta en afectar el noreste del país en 100 años, como han afirmado otros meteorólogos, pero aclaró que el huracán estaba evolucionando para ser una tormenta de proporciones "históricas".

El huracán combinará elementos de un ciclón tropical con una tormenta invernal y los modelos meteorológicos muestran que tendrá todos los ingredientes para convertirse en una masiva y potencialmente catastrófica "súper tormenta".

Los pronósticos del Gobierno indican que Sandy podría tocar tierra el lunes por la noche o el martes en Maryland, Delaware, Nueva Jersey, Nueva York o el sur de Nueva Inglaterra.

En la ciudad de Nueva York, el mayor centro financiero del mundo, funcionarios estaban considerando cerrar el tránsito vehicular público antes de que llegue la tormenta.

Ya llegando a la semana anterior a las elecciones presidenciales estadounidenses del 6 de noviembre, la tormenta podría generar caos en los cierres de campaña.

Un asesor de Mitt Romney dijo que el candidato presidencial republicano canceló un evento programado para la noche de este domingo en Virginia Beach, Virginia.

El comando de campaña del presidente Barack Obama informó que el vicepresidente Joe Biden también canceló un viaje a Virginia Beach previsto para este sábado.

Una gran franja del estado de la Florida estaba bajo alerta de tormenta tropical, y la advertencia se extendía por la costa de Estados Unidos hasta Carolina del Norte. Los vientos y lluvias generados por Sandy se sentían en el sur de Florida, con las escuelas cerradas y vuelos aéreos retrasados en muchas áreas.

El CNH informó que Sandy se debilitó levemente al reducir la velocidad de sus vientos a cerca de 120 kilómetros por hora (kph), aunque con fuerte ráfagas. Horas antes sus vientos máximos sostenidos alcanzaban los 130 kph.

Localizado a unos 645 kilómetros al sur-sureste de Charleston, Carolina del Sur, se movía hacia el norte a unos 11 kph y está previsto que mantenga su trayectoria general en esa dirección para la noche del viernes.

No obstante, para este sábado fue pronosticado un cambio en su dirección hacia el nor-noreste con una mayor velocidad, para avanzar luego al noreste el domingo sin esperarse cambios significativos en su fuerza durante los próximos dos días.

Devastador paso por el Caribe. Sandy se debilitó a un huracán de categoría 1 en la noche de este jueves cuando atravesaba las islas del sureste de las Bahamas, donde provocó apagones y el derribo de tejados de algunas casas.

En Bahamas fue reportada una muerte vinculada a la tormenta.

La tormenta llegó a las Bahamas desde Cuba, donde las autoridades evaluaban las cuantiosas pérdidas económicas ocasionadas tras su paso, en el que dejó once muertos y heridos en las provincias orientales de Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo.

Decenas de miles de viviendas y centros industriales y de servicios quedaron destruidos, devoró plantaciones agrícolas y colapsó el sistema eléctrico y las comunicaciones. Aún no han sido reveladas las cifras oficiales sobre el monto de las pérdidas totales por la tormenta.

Las muertes en Cuba fueron un número inusualmente alto para la isla comunista, que se enorgullece de proteger a su pueblo de las tormentas al ordenar evacuaciones masivas.

Antes de su paso por Cuba, dejó al menos otras 26 personas muertas en la empobrecida Haití y otras tres en República Dominicana y Jamaica.

El huracán se trasladaba lentamente en su trecho final a través de las Bahamas y muchos meteorólogos advirtieron que Sandy puede ser más destructivo que el huracán Irene, del año pasado.

Irene ostenta el primer lugar de los 10 huracanes más costosos, con pérdidas por US$4.300 millones ajustadas a la inflación y sin considerar los daños asegurados federalmente, según el Instituto de Información de Seguros, un grupo de la industria.