Washington. Lejos de disiparse como algunos consideran, el movimiento Ocupar Wall Street (OWS) en Estados Unidos alista hoy una nueva fase de marchas y huelgas para los próximos meses en contra de la desigualdad y la avaricia corporativa.

Grupos de OWS en 34 ciudades se sumarán el 29 de febrero a una convocatoria de Occupy Portland (Oregon), en un Día de Acción Directa no violenta contra las corporaciones acusadas de trabajar contra del interés público.

Activistas en Olympia, Washington, planean en marzo unirse a Occupy DC, en esta capital, mediante acciones que ultiman en estos momentos. Los llamados indignados llamaron el 1 de mayo a una huelga general o "un día sin el 99 por ciento", para lo cual tratarán de convencer a miles de estadounidenses de que el sistema está amañado contra los pobres y la clase media, destacó el diario The New York Times.

Aunque poco organizado, el movimiento echa raíces en muchas ciudades y en una noche cualquiera en las inmediaciones de Wall Street, Nueva York, uno de los centros del movimiento, pueden verse a los indignados que debaten sobre justicia alimentaria, artes y cultura, mientras unos 14 barrios atestiguan las llamadas asambleas generales.

Activistas alquilaron oficinas en Chicago (Illinois) y Des Moines (Iowa), lo que constituye un cambio significativo para los grupos, acostumbrados a celebrar asambleas al aire libre o permanecer en tiendas de campaña desafinado malas condiciones climáticas, comentó la publicación.

Pero sin lugar a dudas, el despliegue de bolsas de dormir por unas docenas de personas cerca de Wall Street, iniciado el 17 de septiembre de 2011, tocó la fibra nacional, apuntó el rotativo, según recoge Prensa Latina.

En tres meses, este movimiento ha tenido más éxito en el cambio del discurso político que años de cabildeo y campañas electorales, aseveró Robert Master, ejecutivo de Communications Workers of America, organización que representa más 500 mil trabajadores de telecomunicaciones.

Sin la presión de tácticas más radicales de acción directa, el debate en este país no va a cambiar sustancialmente, aseguró Master.