Atenas. La industria editorial de Grecia se ha convertido en una víctima más de la crisis de endeudamiento y de la incertidumbre que prevalece en el país desde el comienzo de la recesión en el 2008.

Durante la XII Feria Internacional del Libro de Tesalónica, uno de los eventos culturales más importantes del país y un punto de reunión de editores y amantes de los libros griegos y extranjeros, expertos del sector expresaron su alarma por las dificultades económicas que enfrenta la industria editorial.

Después de la crisis económica y de los decrecientes ingresos, las ventas de libros han caído dramáticamente en todo el país.

"La gente que solía comprar muchos libros tuvo que reducir sus gastos y establecer prioridades, entre las cuales no se encuentran los libros", dijo a Xinhua el escritor griego Theodoros Grigoriadis.

En época de crisis, la gente compra un libro en lugar de tres, prefiere intercambiarlos con sus amigos en lugar de comprar uno nuevo o acude a bibliotecas para leer los libros gratuitamente. También recurre a bazares de libros para encontrar ejemplares a más bajos precios.

"Los libros no han quedado exentos de la profunda crisis que ha afectado a nuestro país. Podemos verlo en la feria y en los libros. Con eventos como las ferias del libro queremos fortalecer la relación entre el lector y el libro", comentó a Xinhua el coordinador de la Feria Internacional del Libro de Tesalónica y de la Fundación Helenística para Cultura, Nopi Chatzigeorgiou.

Debido al dramático descenso en las ventas, los libreros no pueden pagar a sus proveedores, a su personal ni los gastos de operación.

"Desde 2008, más de 400 librerías pequeñas e independientes, así como grandes cadenas de librerías han tenido que cerrar", dijo el director ejecutivo de Publicaciones Minoas y presidente de la Asociación del Libro Griego, Yannis Konstantaropoulos.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) dijo en su informe 2013 que los ingresos de los editores ascendieron a 151 millones de euros (US$168,9 millones) en 2008 y que después descendieron gradualmente a la par que la recesión económica.

"El mercado del libro cayó dramáticamente desde 2009. Con el fin de ofrecer precios más asequibles a los clientes, tuvimos que reducir entre 15 y 20% los precios de los libros al menudeo. Eso ha afectado a la industria en 50% de nuestro volumen de negocios y en 30 por ciento en nuestra producción de libros", dijo Konstantaropoulos.

Expertos del sector afirman que su industria se estancó por las medidas tomadas por el gobierno griego para cumplir los compromisos que asumió con los prestamistas internacionales.

En enero de 2013, el Centro Nacional del Libro, establecido en 1994 para ayudar a los autores y editores y para promover en el extranjero las publicaciones griegas, tuvo que ser cerrado por los recortes al presupuesto impuestos por los prestamistas internacionales.

Además, los precios de los libros se encuentran entre los mayores desafíos que deben enfrentar.

La abolición de la ley de precios fijos de libros, que consistía en un mecanismo de mantenimiento de precios al menudeo muy específico, introducida por el gobierno griego previo como un requisito de la Troika para impulsar la competencia, asestó un duro golpe al mercado del libro.

"Con esta acción, se crearon muchos puntos de venta con libros a precios muy bajos. Como resultado, muchos comercios independientes pequeños y cadenas de librerías más grandes tuvieron que cerrar", dijo Konstantaropoulos.

"El precio fijo del libro funciona como protección para las librerías independientes pequeñas que desean promover entre sus lectores a un escritor alternativo o quizás un libro difícil, no sólo los best seller", agregó.

Los editores advierten que el desafío más reciente para su sector será el incremento del impuesto al valor agregado (IVA), que el gobierno griego está debatiendo con los prestamistas internacionales para alcanzar un acuerdo de deuda.

"A pesar de las promesas del ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, de que los libros serán eximidos de un incremento al IVA, escuchamos que el gobierno está considerando incrementarlo de 6,5 a 18 por ciento", comentó Konstantaropoulos.

En Europa, los libros tienen un IVA bajo. El nivel del impuesto en Grecia es uno de los más altos en el continente.

Aparte de los libreros y editores, los escritores griegos también son un grupo vulnerable.

"En Grecia, los escritores se ganan la vida combinando diferentes empleos, nunca con la escritura. Los ingresos por regalías de los libros se encuentran en su peor nivel", indicó el escritor Grigoriadis.