En Chile aún no comienza a debatirse con fuerza los efectos devastadores que podría traer para el mercado laboral el avance de la robotización y la transformación digital, pero a falta de reflexión la realidad se impone con una inédita huelga que adelanta en el país sudamericano el conflicto del futuro: los humanos versus las máquinas.

Los trabajadores de la empresa Litoral Press, especializada en el monitoreo y análisis de información de los medios de comunicación (prensa gráfica, revistas, radio, televisión, medios online y redes sociales), comenzaron este martes una pionera huelga que busca reivindicar el derecho a huelga ante un proceso de automatización en desarrollo, luego de un alza salarial no lograda. En paralelo, la empresa -fundada en 1984 y parte del Grupo IFAT International- considera prioridad para su estrategia y modelo de negocio avanzar en este proceso de transformación digital, reformas tecnológicas que traerán consigo costos que los trabajadores estiman que deberían servir más bien para premiar a los humanos.

Cristián Pino, gerente de Comunicaciones de Litoral Press, comentó a AméricaEconomía que el proceso de automatización de servicios entregados por la empresa comenzó hace tres años y a raíz de lo anterior es que se ha ido realizando una implementación gradual de los sistemas de automatización, cambios que han estado en conocimiento de los trabajadores de la empresa.

Pino aclaró que el proceso de automatización (envio automático de newsletters, por ejemplo) ha sido resorte de un tema de innovación tecnológica, transformación que además les ha permitido crecer sustantivamente en la entrega de sus servicios. “La revolución digital es algo que llega a todo el mundo en sus distintas esferas, incluidas las empresas... ¿Te imaginas que Kodak se hubiera quedado en la época del papel fotográfico? Así como muchas otras empresas, también la nuestra puede optar por innovaciones", sentencia para justificar el camino elegido, una vía que es criticada por el sindicato de trabajadores de Litoral Press, mediante una misiva titulada "Carta abierta sobre automatización y derecho a huelga".

"La automatización siempre ha convivido con la Humanidad, pero no puede permitirse que se use para doblegar los derechos de las personas, tal como un arma en manos de un delincuente, ni menos usarse ad hoc previamente o durante una huelga donde justamente se busca equilibrar el aporte del trabajo de las personas en la creación de riqueza", advierte el sindicato a través de su carta.

El ejecutivo de Litoral Press, junto con precisar que durante el lapso de implementación del proceso de automatización no se ha producido ninguna desvinculación que se relacione con una reducción de trabajadores, sostuvo que tampoco se busca reemplazar a trabajador por trabajador, porque es algo contrario a la ley.

El sindicato fue creado en marzo pasado, entidad que intentó una mejora salarial a través de una mesa de negociación, durante el lapso para ello estipulado por ley y los trabajadores optaron por comenzar desde este miércoles una huelga. “El presidente del sindicato ha estado chequeando personalmente que no se produzca ninguna sustitución de trabajador por trabajador durante la huelga y nuestra política es de puertas abiertas; ha estado acá la Dirección del Trabajo y recibiremos a quien quiera venir para que vea lo que está pasando en la empresa”, se defendió Pino.

¿Canto de sirena?

Quizás con excepción de las pequeñas empresas, todo el resto ya se pregunta cómo iniciar, qué hacer para acercarse al santo grial de la transformación digital. Nadie quiere quedar debajo de este vagón que ya comenzó a avanzar para hacernos temblar a los humanos con sus consecuencias. De acuerdo a un informe del McKinsey Global Institute, publicado en enero pasado, solo en Chile podrían ser reemplazados 3,2 millones de empleos por sistemas automatizados. El plazo para este pandemónium, los próximos 40 años, mientras las empresas podrían volverse más eficientes y reducir sus costos: nada menos que US$9 mil millones solo en la industria del retail.

En momentos en que sabemos que la productividad laboral en Chile creció sólo 1% en 2015, según The Conference Board -su menor nivel desde 2010, cuando cayó 0,5%-, la panacea de la automatización surge como un canto de sirena ante el que es difícil negarse, debido a que "la automatización de las actividades puede permitir a las empresas mejorar el rendimiento reduciendo los errores y mejorando la calidad y la velocidad y, en algunos casos, logrando resultados que van más allá de las capacidades humanas. La automatización también contribuye a la productividad, como lo ha hecho históricamente. En un momento de crecimiento de la productividad débil, esto daría un impulso necesario para el crecimiento económico y la prosperidad", resalta el McKinsey Global Institute.

En este mismo informe se detalla que "las actividades más susceptibles a la automatización son las físicas en entornos altamente estructurados y predecibles, así como la recopilación y procesamiento de datos.

Nunca antes visto

El abogado laboral Cristóbal Schmidt, de Baranda y Cía. Abogados, confirma a AméricaEconomía que se trataría de un proceso de huelga inédito, algo que nunca había escuchado: la máquina versus los humanos; la automatización versus los trabajadores.

Ya en la arena legal, Schmidt considera -en una primera mirada general- que se está vulnerando el derecho a huelga de los trabajadores en este caso, ya que pese a que no existe un reemplazo de las funciones de un trabajador por el de otro trabajador, finalmente igual se produce dicho escenario mediante servicios tecnológicos implementados por la empresa.

"Ahora bien, una situación como esta no está expresamente prohibida en la legislación laboral. Sin embargo, es posible concurrir a los principios generales de derecho, en este caso, vulneración a derecho de huelga y libertad sindical. En este caso se busca debilitar la posición de los trabajadores", afirma el profesional.

"Nunca me había tocado ver una situación como ésta -replica Schmidt-, pero sin lugar a dudas con este hecho se abrió un foco, para bien o para mal, que con el avance de las tecnologías se irá haciendo cada vez más recurrente".