Quito. Las islas Galápagos buscan ser una zona libre de ciertos plásticos: los sorbetes, las fundas tipo camisetas, los envases de espumafón y las botellas no retornables.

La medida busca prevenir los daños ambientales causados por el plástico en la región insular, que fue declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1978.

Desde mañana, martes 22 de mayo, empezarán los controles en hoteles, restaurantes y otros sitios del archipiélago para prohibir la venta y uso de los sorbetes, el primer residuo que se prohibirá.

La regulación responde a una ordenanza expedida por el Consejo de Gobierno de Galápagos en febrero del 2015, que no se estaba implementando del todo.

Así lo admitió la presidenta del Consejo, Lorena Tapia, quien aclaró que la normativa fue emitida por su antecesora.

“Lo que pasó es que bajó el procedimiento de control, y ahora vemos de nuevo el problema”, alegó Tapia.

La ministra ofreció que los controles serán ejercidos a través del equipo de seguridad ciudadana, los intendentes, los jefes políticos y demás autoridades.

La vigilancia empezará este 22 de mayo con los sorbetes, según el calendario trazado por el Consejo de Galápagos.

Luego, a partir del 21 de junio, se prohibirán las fundas tipo camisetas; a partir del 21 de julio, los envases de espumafón; y a partir del 21 de agosto, las botellas plásticas no retornables.

La ordenanza señala, en su artículo 3, que la normativa es “de obligatorio cumplimiento” para los “residentes permanentes, temporales, turistas y transeúntes”.