Asunción. El juez paraguayo que tenía a cargo una demanda de filiación contra el presidente Fernando Lugo archivó el expediente, informó un abogado el viernes, en una decisión que desató la ira de la denunciante y reabrió el debate público sobre la vida privada del mandatario.

Lugo, un ex obispo que colgó los hábitos para pelear por la presidencia, estuvo acosado por denuncias de paternidad la primera etapa de su mandato que afectaron su popularidad y acentuaron las críticas de la oposición derechista.

Uno de los reclamos fue el de Damiana Hortensia Morán, quien exigió que el mandatario reconozca a su hijo de dos años y ayude a su manutención.

Morán desistió de la demanda a comienzos de año ante el planteo de un acuerdo amistoso entre las partes pero dijo que la retomaría semanas después porque el presidente incumplió una promesa de reconocer al niño y le ofreció a cambio dinero y un padre sustituto.

El viernes, Rodrigo Aguilar, abogado de la mujer, dijo a radioemisoras locales que juez de la localidad J. Augusto Saldívar donde se tramitó el expediente, archivó la causa al tener en cuenta la presentación de una fiscal de la niñez que así lo recomendó.

"Esto parece una burla (...) la lógica me dice que (el magistrado Osvaldo Cáceres) fue presionado", dijo Morán.

"Estamos pensando si apelamos o comenzamos de nuevo con otra demanda. No voy a dejar esto", agregó la mujer.

Morán es la tercera mujer que demandó al mandatario.

En abril del 2009, Lugo reconoció que tuvo un hijo con la joven Viviana Carrillo, concebido cuando todavía era obispo de la Iglesia Católica, y lo inscribió en el registro civil, presionado por una demanda judicial de la que la madre finalmente desistió.

La segunda demanda la presentó Benigna Leguizamón, quien subió el tono de la polémica en torno a la vida privada del presidente al reclamar el reconocimiento de su hijo de siete años. La mujer también desistió de la acción judicial en diciembre, alegando problemas de salud.

El mandatario ha evitado dar detalles sobre el asunto que dejó en manos de su abogado, pese a las constantes críticas de referentes de la oposición que le reclaman aclarar las denuncias.