En 2000, 189 líderes del mundo se reunieron en Naciones Unidas para asumir el difícil reto de defender los principios de dignidad humana, igualdad y equidad y de liberar al mundo de la pobreza extrema. A través de la Declaración del Milenio, los gobiernos formularon ocho objetivos de desarrollo que enmarcarían la lucha conjunta.

Catorce años más tarde, alguna de estas metas presentan importantes avances, pero otras desalentadores retrasos, especialmente las enfocadas en la lucha contra el hambre, la malnutrición y la mortalidad materna e infantil y en la protección del medio ambiente.

Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, ya había advertido que el mundo no lograría superar para 2015 la mayoría de los objetivos planteados, aunque la alianza internacional logró disminuir a la mitad los índices de pobreza en el planeta y reducir el porcentaje de personas que carecían de acceso a fuentes de agua potable mejoradas.

“Sabemos que los logros han sido desiguales entre las metas, entre las regiones y dentro de los países, y entre grupos de población. Para los más marginados y vulnerables de la sociedad, la exclusión social y la discriminación son algunos de los más grandes obstáculos para el progreso”, dijo el secretario de la ONU durante la presentación del informe.

Previendo estos resultados, desde hace más de un año Naciones Unidas trabaja en la elaboración de una agenda de desarrollo pos-2015, para lo cual ha convocado a distintos sectores del planeta a responder qué indicadores deberían sumarse a este nuevo desafío.

De esa agenda harán parte los Objetivos de Desarrollo Sostenible que resultaron de la Conferencia Río+20 de 2012, en la formulación de los cuales Colombia jugó un papel fundamental. Así van las metas a 2014.

1. Erradicar pobreza y hambre extrema

En 1990, casi la mitad de la población de países en desarrollo vivía con menos de 1,25 dólares al día. En 2010, ese porcentaje había caído al 22%, es decir, 700 millones de personas menos viven en la pobreza extrema. Eso significa que cinco años antes del plazo fijado se había alcanzado la meta de reducir a la mitad la proporción de personas que vivían en extrema pobreza. A pesar de esto, al menos una de cada cinco personas sigue viviendo con menos de 1,25 dólares al día en las regiones en desarrollo. Frente al porcentaje de personas que padecen hambre, esta tasa bajó del 24% (1990-1992) al 14% (2011-2013). Sin embargo, en los últimos años los avances se detuvieron.

2. Lograr enseñanza primaria universal

Entre 2000 y 2012, la tasa de matriculación escolar en educación primaria en las regiones en desarrollo aumentó del 83% al 90%. La mayoría de los avances se produjo en 2007, aunque luego se estancaron. En 2012 había todavía 58 millones de niños que no asistían a la escuela.

Las altas tasas de deserción escolar siguen siendo un gran obstáculo para lograr la educación primaria universal. A 2013, aproximadamente la mitad de los niños en edad de asistir a escuela primaria y que no lo hacían vivía en áreas afectadas por conflictos. Cerca de 781 millones de adultos y 126 millones de jóvenes de todo el mundo carecen de alfabetización básica. El 60% de estos son mujeres.

3. Promover la igualdad de género

En enero de 2014 había 46 países que tenían más del 30% de las mujeres parlamentarias. Ahora hay más mujeres al frente de las carteras ministeriales consideradas “duras”, como Defensa, Relaciones Exteriores y Medio Ambiente. En 2012, todas las regiones en desarrollo alcanzaron o estaban cerca de lograr la paridad entre los géneros en enseñanza primaria. Es destacable el adelanto de Asia meridional, donde en 1990 sólo 74 niñas por cada 100 niños estaban matriculadas en la escuela primaria y en 2012 la tasa de matriculación fue la misma para las niñas que para los niños. No ocurre lo mismo en países de la región como Afganistán y Pakistán.

4. Reducir mortalidad en primera infancia

En todo el mundo la mortalidad de niños menores de 5 años cayó casi 50%, pasando de 90 muertes por cada 1.000 niños nacidos vivos en 1990 a 48 en 2012. La principal causa de muerte de niños menores de 5 años son las enfermedades prevenibles, por lo que la ONU insistió en que es necesario tomar las medidas apropiadas para enfrentar este problema. Sigue preocupando la cantidad de muertes de niños en África subsahariana y en Asia meridional, donde las tasas de mortalidad son hasta 16 veces mayores que en las regiones desarrolladas. Las muertes ocurridas en los primeros 28 días de vida han pasado del 37% en 1990 al 44% en 2012.

5. Mejorar la salud materna

Entre 1990 y 2013, la tasa de mortalidad materna ha disminuido en todo el mundo 45%, pasando de 380 a 210 muertes por cada 100.000 niños nacidos vivos. Sin embargo, esa mejora no alcanza todavía la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir en tres cuartas partes la tasa de mortalidad materna para el año 2015. Se calcula que sólo en 2013 murieron unas 289.000 mujeres durante el embarazo, el parto o en los 42 días siguientes al final del embarazo. La tasa de mortalidad materna en los países en vías de desarrollo durante 2013 (230 muertes maternas por cada 100.000 niños nacidos vivos) fue 14 veces más alta que la de las regiones desarrolladas.

6. Combatir VIH/sida, paludismo y otras

El acceso a la terapia antirretroviral para personas infectadas con el VIH ha aumentado considerablemente; en 2012 hubo 9,5 millones de personas de las regiones en desarrollo que recibieron ese tratamiento. Se calcula que en el mundo hay alrededor de 35,3 millones de personas con VIH (cifra récord de 2012), pero sólo el 30% de ellas recibe tratamiento, con lo que difícilmente se logrará la cobertura universal proyectada a 2015. Entre 2000 y 2012 se evitaron alrededor de 3,3 millones de muertes por paludismo gracias a la considerable expansión de las intervenciones contra esa enfermedad.

7. Garantizar el cuidado del medio ambiente

Las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) continúan la tendencia a la alza; en 2011 fueron casi 50% más altas que las registradas en 1990. Todos los años se pierden millones de hectáreas de bosques, muchas especies son empujadas aún más cerca de la extinción y las fuentes renovables de agua se vuelven cada vez más escasas. Al mismo tiempo, las medidas internacionales adoptadas están a punto de eliminar las sustancias que agotan la capa de ozono y el porcentaje de áreas terrestres y marítimas costeras que han tenido que protegerse ha ido en aumento. Este es quizá uno de los objetivos donde se han dado menos avances.

8. Fomentar una alianza mundial para el desarrollo

Es una realidad que cada vez hay menos ayuda de los países desarrollados a los más pobres. En los últimos años, el 80% de las importaciones provenientes de países en desarrollo ingresó a los países desarrollados libre de aranceles y los impuestos aduaneros continuaron en un nivel históricamente bajo. La carga de la deuda de los países en desarrollo sigue estabilizada en aproximadamente el 3% de las ganancias por exportaciones. Desde el lado positivo, el informe reseña que en 2013 los países más ricos entregaron US$134.800 millones para promover el desarrollo de los más pobres.