Lago Agrio. Un pequeño bosque húmedo amazónico con juguetones monos que se balancean de un árbol a otro, con guacamayos y loros que armonizan el ambiente con sus hermosos cantos y con un clima tropical que seduce a los visitantes… así es el Parque Turístico Nueva Loja, ubicado apenas a cinco minutos de la creciente ciudad de Nueva Loja, en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos (norte del país).

Cuando el visitante ingresa al parque inmediatamente se traslada a otro mundo, el aire se siente más limpio y la tranquilidad invade el espíritu. Árboles gigantescos adornan el espacio y las aves vuelan libremente por el lugar, incluso hay unas guacamayas, catarnicas y loros que en el parque encontraron un nuevo hogar, después de haber sido víctimas del tráfico de especies y de quedar imposibilitadas para volar.

Un equipo de la agencia Andes visitó este mágico lugar construido en 30,9 hectáreas  de terreno y en el que hay  senderos para caminar o recorrer en bicicleta, juegos infantiles, juegos extremos, un restaurante y una laguna. Y en el que el visitante puede admirar todos los tonos de la naturaleza: verdes, amarillos, marrones y violetas, naranjas en los resplandecientes atardeceres y azules intensos en la inmensidad del cielo.

El sendero de 1,8 kilómetros de extensión incluye puentes de 8 y 30 metros a través de los cuales las personas pueden recorrer el pequeño bosque amazónico mientras observan una extensa biodiversidad que agrupa 82 especies vegetales en su mayoría propias del Bosque Húmedo Tropical, mismo que se extiende desde México hasta el Amazonas.

En cuanto a la fauna, existen diez especies de mamíferos, la mayoría monos como barizos, chichicos y chorongos, doce especies de reptiles y anfibios y 40 especies de aves, que se pueden observar desde un mirador ubicado en el centro del sendero.

También hay un herpetario con 20 mostradores en los que viven serpientes, anfibios y tortugas que están en proceso de rehabilitación. Estas especies fueron encontradas con múltiples heridas causadas por la mano del hombre y cuando estén completamente curadas podrán ser reinsertadas en la su hábitat natural.

Soledad Prado, administradora del parque, explicó a Andes que desde el 26 de mayo, cuando se inauguró este sitio turístico, han recibido la visita de 170.000 personas. “Hemos tenido una muy buena acogida de personas tanto de la provincia como de distintas partes del Ecuador, además de visitantes extranjeros”, dijo.

Además resaltó que se trata de un lugar único y muy accesible para el público. “Lo más atractivo es que es un bosque húmedo tropical dentro de la ciudad  estamos a lado del ECU911, del Centro de Atención Ciudadana, en fin es de una accesibilidad muy alta. Y además de poder encontrarnos con la naturaleza, a las personas que les gustan los juegos extremos ofrecemos ese servicio. Aquí hay un circuito de cuatro metros de altura en donde las personas se van por cable recorriendo por diferentes lugares”.

A los interesados en seguir el circuito se les coloca un arnés para que pasen por sobre los árboles a través de varios obstáculos. También hay juegos a nivel de tierra como columpios y una tarabita y un sendero de aventura con puente colgante para los ciclistas.