Londres. La policía británica dijo este lunes que estaba considerando adoptar medidas severas para evitar los desórdenes en la boda real de abril en medio de temores de que anarquistas se ceben con el acontecimiento tras producirse revueltas en una manifestación este fin de semana en Londres.

Jóvenes enmascarados vestidos de negro destruyeron escaparates de tiendas, bancos y del exclusivo hotel Ritz y se enfrentaron a la policía antidisturbios durante los desórdenes públicos registrados en toda la capital, que dejó a 84 personas heridas, incluidos 31 agentes policiales, y más de 200 detenidos.

Los grupos anarquistas se separaron de una gran protesta de más de 250.000 personas organizada por los sindicatos contra las medidas de austeridad del gobierno británico, y se teme que ahora se centren en la boda del príncipe Guillermo del 29 de abril.

Guillermo se va a casar con su novia desde hace años Kate Middleton en la abadía de Westminster, y se espera que cientos de miles de personas ocupen las calles para ver la procesión por la capital de un acontecimiento que acaparará la atención de los medios de todo el mundo.

En las páginas webs anarquistas ya se habla de alterar la boda, generando preocupación porque puedan repetirse los disturbios del sábado, especialmente teniendo en cuenta que la boda se celebrará el fin de semana del festivo del Primero de Mayo, una fecha en la que ya ha habido protestas en el pasado.

Hora de casarse. Una página web ha colgado una foto de Guillermo y Kate con lazos alrededor de sus cuellos bajo el título: "Es hora de contraer matrimonio".

"Seguro que la comunidad activista querrá que la pareja feliz recuerde este día especial", añade la web.

El comandante Bob Broadhurst, responsable de la operación policial el día de la boda y para los próximos Juegos Olímpicos de Londres, dijo que la policía estaba considerando ampliar el uso de sus competencias para parar y registrar a las personas en acontecimientos futuros para evitar la violencia.

"Estamos pensando especialmente en la boda real y qué podemos hacer para evitar que los desórdenes y violencia del sábado afecten al evento", dijo Broadhurst a la radio BBC.

Preguntado si eso podría incluir el registro a turistas y a los ciudadanos pacíficos que se dirijan al centro de Londres para ver la boda, respondió: "Siempre buscamos en nuestras competencias para intentar evitar la violencia antes de que suceda".

Una operación de seguridad a gran escala ya ha sido planeada dado que Reino Unido se encuentra en la actualidad en su segundo nivel más alto de amenaza "grave", lo que significa que se considera bastante probable un ataque de activistas, y la boda se considera un objetivo obvio.

"Para la boda, vamos a estar mirando desde (las amenazas de) terrorismo hacia abajo", dijo Broadhurst.

"Estamos ante un tipo diferente de amenaza - la amenaza a la boda es una amenaza contra los principios, contra la democracia".