México. La violencia del crimen organizado en México se reducirá en la medida en que el Gobierno combata con eficacia las finanzas que permiten a los grupos criminales armarse y corromper funcionarios, declaran expertos en temas de seguridad.

"Un delincuente con dinero es un delincuente que compra seguridad, que compra justicia, que compra voluntades, que si está en la cárcel puede seguir delinquiendo", advirtió el presidente del Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), Francisco Rivas.

México enfrenta desde 2016 un repunte de asesinatos por disputas entre organizaciones criminales que alcanzó un máximo en este marzo, cuando la tasa mensual de homicidios registró su nivel más alto en seis años.

El país cerró el año pasado con 20.824 expedientes por asesinato, una cifra que supone un 22% más que en 2015 y la mayor desde el inicio de la Administración del presidente Enrique Peña Nieto en diciembre de 2012, según datos oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

El criminólogo del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe) Martín Barrón expuso que el mapa delictivo se ha reconfigurado y actualmente los asesinatos, tiroteos o desapariciones corren principalmente a cuenta de grupos criminales formados por narcotraficantes que dejaron alguna organización o facciones de un mismo cártel.

Los carteles de Sinaloa o Jalisco Nueva Generación continúan dominando el negocio del trasiego de drogas a gran escala con destino a Estados Unidos, pero pequeños grupos pelean por controlar las rutas locales o la venta de drogas en pueblos y ciudades, indicó Barrón.

El Gobierno de Guerrero (sur), el estado más violento de México, reveló en abril pasado que 21 grupos criminales disputan su territorio para controlar el cultivo, tráfico y venta de drogas, además de las extorsiones a negocios.

Esas pugnas que se traducen en cotidianos episodios de violencia en ciudades, montañas o calles de sus turísticos balnearios han llevado a la entidad a sumar 2.763 expedientes por homicidio entre 2016 y el primer trimestre del año, un promedio de seis diarios.

"La gran cantidad de células y subgrupos que se formaron permite a los grupos delictivos tener un control de una manera distinta a la tradicional que tenían los siete grandes cárteles", refirió el experto en temas de narcotráfico.

Otro ejemplo es la ciudad de Reynosa, estado de Tamaulipas (noreste), donde dos grupos del cártel del Golfo cuyo líder fue abatido por marinos en abril se enfrascaron en tiroteos que dejaron 20 muertes en la primera semana de mayo en su búsqueda por dirigir los negocios ilícitos, según el propio Gobierno estatal.

Rivas, el director del ONC, sostuvo que el Ejecutivo tiene que redoblar los esfuerzos para reducir el alto nivel de impunidad en el que quedan los asesinatos y mejorar el combate al comercio de armas de fuego que son traficadas desde Estados Unidos u otros países.

 "No puede ser posible que tengamos hombres extremadamente ricos con 50 millones de pobres. La mala distribución de la riqueza en el país es lo que, entre otras cosas, ha provocado todo este fenómeno".

Sin embargo, aseguró que mientras las autoridades no golpeen con fuerza los recursos financieros de las organizaciones criminales éstas podrán seguir operando a pesar de que sus líderes sean capturados o abatidos.

"Hay una debilidad importante en el combate a los recursos. ¿Cómo es posible que los delincuentes sean tan inteligentes y hábiles para que puedan esconder el dinero tranquilamente?", cuestionó el director de la organización civil, que analiza información e impulsa políticas públicas en seguridad.

El procurador General de la República, Raúl Cervantes, admitió recientemente que trabajan para fortalecer el rastreo de los recursos financieros de las organizaciones criminales, luego de que por años la estrategia se ha centrado en combatirlas frontalmente con las fuerzas armadas.

Ejemplificó que ni México ni Estados Unidos han podido hallar dinero al líder del cártel de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán, a pesar de que está identificado como el capo más poderoso de los últimos tiempos.

Todo apunta que el narcotraficante, preso actualmente en la cárcel de alta seguridad de Manhattan tras su extradición en enero pasado, no utilizaba el sistema financiero. "Estados Unidos hoy todavía no le encuentra un dólar a 'El Chapo'", dijo Cervantes el tres de mayo en entrevista con el noticiero televisivo Despierta.

La fiscalía especializada en investigación de delincuencia organizada de la PGR abrió 234 expedientes por lavado de dinero de septiembre de 2015 a julio de 2016, de acuerdo con datos oficiales. En ese mismo periodo llevó a 162 sospechosos ante los jueces y obtuvo sentencias condenatorias contra 45 acusados en 15 procesos, aunque los expertos consideran que los resultados son menores con respecto a la dimensión del problema.

El consultor de seguridad Carlos Mendoza remarcó que hace falta perseguir a los empresarios o directores de compañías que ayudan a los criminales a lavar el dinero producto de sus ganancias.

Destacó que el poder corruptor del crimen organizado se combina con la debilidad de las policías municipales para que los oficiales sean fácilmente captados, un factor que abona la violencia porque ellos son los primeros responsables de la seguridad en casi todo el país. "Los homicidios lo que expresan son pugnas por el territorio con el apoyo de algunas de las policías municipales. Es una de las razones", reprochó el experto.

Los especialistas coincidieron en que a la par de las estrategias en seguridad y justicia es necesario que las autoridades impulsen mejores condiciones económicas y sociales entre la población, dado que los jóvenes con falta de oportunidades laborales o educativas son los que nutren las filas del crimen.

 "No puede ser posible que tengamos hombres extremadamente ricos con 50 millones de pobres. La mala distribución de la riqueza en el país es lo que, entre otras cosas, ha provocado todo este fenómeno", acusó Barrón.