Ciudad del Vaticano. Usar condones en algunos casos podría justificarse para evitar la propagación del sida, dice el Papa Benedicto XVI en un nuevo libro, un importante cambio que flexibiliza una de las posturas más polémicas del Vaticano sobre formas de contener la enfermedad.

Las palabras del Papa en el libro que será publicado este martes -aunque limitadas en alcance y sin cambios a la prohibición de la Iglesia Católica sobre la anticoncepción- de todas formas fueron consideradas como un avance entre católicos disidentes, grupos de lucha contra el sida y comentaristas.

"Es una maravillosa victoria del sentido común y la razón, un gran paso hacia el reconocimiento de que el uso del condón puede tener un vital rol para reducir el impacto futuro de la epidemia del VIH", dijo Jon O'Brien, jefe del grupo estadounidense Católicos por Elección.

En el libro de 219 páginas, llamado "La Luz del Mundo", Benedicto también habla directamente sobre la posibilidad de renunciar a su puesto por razones de salud y defiende al pontífice de tiempos de la Segunda Guerra Mundial Pío XII frente a las acusaciones de judíos de haber ignorado el Holocausto.

También afirma que el escándalo por abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes le produjo una "conmoción sin precedentes", incluso aunque había seguido el tema por años, y dice comprender por qué las personas abandonan la iglesia en protesta.

Pero la parte del libro en la que se refiere a los preservativos -una larga entrevista con el periodista alemán católico Peter Seewald- marca un evidente cambio en la alguna vez inflexible postura de la iglesia sobre el tema.

El Papa cita el ejemplo del uso de condones por parte de prostitutas "como un primer paso hacia la moralización", incluso aunque éstos "no son realmente la forma de lidiar con el mal de la infección del VIH".

Las versiones originales del texto en alemán, francés e inglés se refieren a un prostituto, pero un extracto del libro en italiano publicado por el diario del Vaticano usa como ejemplo a una mujer prostituta.

¿Nueva percepción de realidad? Aunque algunos líderes católicos romanos han hablado sobre un uso limitado de los condones para evitar el contagio del sida como el menor de dos males, es la primera vez que el pontífice menciona la posibilidad.

El diario italiano Corriere della Sera dijo que el momento para la apertura del Papa era "oportuno" e incluso el conservador Il Gionarle publicó una columna de opinión con el título: "Todos somos pecadores, la Iglesia no puede estar hecha de piedra".

Benedicto dejó en claro que sus comentarios no pretendían debilitar la postura fundamental de la Iglesia sobre el control de la natalidad, una fuente de pesar entre muchos católicos.

El año pasado, el Papa inició un tumulto internacional cuando dijo a periodistas que lo acompañaban en Africa que los condones no deberían ser usados porque podrían empeorar la propagación del sida.

Asegura que "la fijación absoluta del preservativo implica una banalización de la sexualidad" donde ya no existe una expresión de amor "sino sólo una suerte de droga que la gente se administra a sí misma".

La Iglesia ha estado diciendo por décadas que los condones ni siquiera son parte de una solución para combatir el sida, incluso aunque no existe una postura formal sobre el tema en algún documento del Vaticano.

Después de que el Papa mencionara por primera vez que el uso de condones podría justificarse en ciertos casos, como en el de las prostitutas, Seewald pregunta: "¿Entonces está diciendo que la Iglesia Católica realmente no se opone en principio al uso de los condones?"

El pontífice contesta: "Por supuesto que no cuenta como una solución real o moral, pero en tal o cual caso, puede haber no obstante, en la intención de reducir el riesgo de infección, un primer paso hacia una manera diferente, una manera más humana, de vivir la sexualidad".

Act Up Paris, un grupo de apoyo en la lucha contra el sida, fue una de las organizaciones que acogieron las palabras del líder católico.

"Tras haber dicho que los condones empeoran la epidemia del sida, tras involucrarse en temas en los que no tiene conocimiento, el Papa finalmente parece haber aceptado el principio de realidad".