La Habana. El disidente cubano Guillermo Fariñas fue liberado casi a medianoche de este viernes tras ser ingresado en un hospital por un dolor en el pecho poco después de su tercera detención en apenas 48 horas, dijo este sábado su madre, Alicia Hernández.

Fariñas, un psicólogo de 49 años, fue arrestado por tercera vez en igual número de días junto otros 15 opositores que marchaban por una calle de la ciudad de Santa Clara, a unos 270 kilómetros al este de La Habana.

"Llegamos a la casa aproximadamente a las 12 de la noche. En el hospital le hicieron una serie de investigaciones para determinar ese dolor que le dio en el pecho, con falta de aire, fiebre y dolor de cabeza", dijo su madre a Reuters.

"Guillermo está en reposo", agregó la enfermera jubilada.

El disidente y otros opositores fueron interceptados por la policía y simpatizantes del gobierno cubano este viernes en la tarde cuando se dirigían al busto del héroe nacional José Martí para depositar una ofrenda floral.

Hernández dijo que su hijo fue sometido a un chequeo médico de urgencia en el hospital de Santa Clara, el mismo centro asistencial en el cual permaneció durante 135 días en una huelga de hambre entre febrero y julio del 2010 para pedir la liberación de un grupo de presos políticos enfermos.

Su debilitamiento físico debido a la prolongada huelga incrementó la presión internacional sobre el gobierno del presidente cubano, Raúl Castro, quien tras un inédito diálogo con la Iglesia Católica autorizó la excarcelación de 52 presos políticos.

Hasta el momento 41 han sido liberados, la gran mayoría bajo la condición de marcharse al exilio.

"Los médicos recomendaron que tiene que restablecerse. Hay que seguirlo observando e investigando la semana que viene", señaló. "Está como decimos nosotros los cubanos, hecho leña", aseveró.

El disidente recibió en el 2010 el Premio Sajarov a la libertad de expresión otorgado por el Parlamento Europeo.

Fariñas retomó esta semana su actividad opositora.

Este miércoles fue detenido por seis horas por resistirse al desalojo de una familia que ocupaba un local abandonado en Santa Clara y este jueves volvió a ser llevado al prisión cuando marchaba con otros disidentes hacia una comisaría para preguntar por tres opositores encarcelados.

El gobierno cubano considera a Fariñas y al resto de los disidentes "mercenarios" al servicio de su enemigo Estados Unidos.