Nueva York. Una mujer peruana acusada de ser espía rusa en Estados Unidos fue liberada este jueves y quedó bajo arresto domiciliario, pero otros nueve sospechosos siguen detenidos, en un caso de espionaje que revive los tiempos de la Guerra Fría.

Un juez de Nueva York decidió que Vicky Peláez, columnista del periódico local en idioma español El Diario, sea liberada bajo fianza pero permanezca en su hogar monitoreada electrónicamente.

Las autoridades dicen que Peláez, peruana nacionalizada estadounidense, y otros 10 supuestos espías pasaron una década llevando vidas normales en ciudades de Estados Unidos, mientras conseguían fuentes de información políticas y reunían datos para el gobierno ruso.

El juez Ronald Ellis negó la fianza a Richard y Cynthia Murphy de Montclair, Nueva Jersey, diciendo que hay evidencia "firme de que los Murphys son agentes de gobierno extranjero que han usado identificaciones falsas".

Las 10 personas -más una arrestada en Chipre- adoptaron identidades falsas y pasaron años tratando de reunir información no clasificada, dijo el Departamento de Justicia.

En un caso que parece una novela de espionaje, el grupo apodado los "Ilegales" recibió entrenamiento en comunicaciones codificadas, pasando información en forma encubierta y pasando desapercibidos.

También este jueves se pospuso una audiencia en Nueva York para el sospechoso Juan Lazaro, y lo mismo ocurrió en Alexandria (Virginia) para los sospechosos Michael Zolotti, Patricia Mills y Mikhail Semenko.

Los fiscales señalaron que el caso era "extraordinariamente firme" y citaron nueva evidencia, como los US$80.000 en efectivo que dicen fueron encontrados en una caja de seguridad perteneciente a Lazaro y Peláez, matrimonio que vive en Yonkers, Nueva York.

También dijeron que Lazaro admitió usar un nombre falso y que era nativo de Rusia, pese a haber sostenido que era uruguayo.

Los fiscales mencionaron que tienen "abrumadoras" fotos y videos de seguimientos a Richard Murphy reuniéndose con un funcionario ruso en 2004. Agregaron que el sospechoso planeaba viajar a Moscú este año usando un pasaporte irlandés con un nombre diferente.

Los Murphys llevaban una vida aparentemente normal en un suburbio de Nueva Jersey -el hombre permanecía en casa con sus dos niños y la mujer trabajaba en Nueva York como planificadora financiera- mientras supuestamente trabajaban como espías rusos, dijeron los fiscales.

También dijeron que tenían un video de Peláez reuniéndose con un funcionario del gobierno ruso en Latinoamérica en el que dicen que hubo un intercambio de dinero, y agregaron que tienen más de 100 mensajes entre los Murphys y sus contactos rusos.

El asistente de fiscal Michael Farbiarz dijo que el caso se extendía más allá de los 11 sospechosos, y que hay "un montón de agentes del Gobierno ruso en este país que están participando activamente en esta conspiración".

El caso ha tensado las relaciones entre Estados Unidos y Rusia. El primer ministro Vladimir Putin acusó primero a las autoridades estadounidenses de estar "fuera de control", pero funcionarios en Moscú y Washington han buscado bajar el tono diciendo que el incidente no afectará los lazos entre ambos países.

Los fiscales dijeron que el hombre arrestado en Chipre, Christopher Metsos, ha sido liberado bajo fianza pero ahora está fugitivo.