Londres. El líder espiritual de la comunidad anglicana, el arzobispo Rowan Williams, respaldó el sábado la ordenación de homosexuales como obispos siempre que permanezcan célibes, arriesgándose a más divisiones dentro de la Iglesia sobre la cuestión.

En una de las declaraciones más explícitas realizadas al respecto, el jefe de la Iglesia de Inglaterra dijo al diario Times que no veía problemas a su consagración.

Sin embargo, añadió que no apoyaría un clero homosexual con relaciones activas por las normas de tradición e históricas que requieren el celibato, dijo en la entrevista.

Williams explicó detalladamente por qué se posiciona con los conservadores contra el clero gay en lo que se refiere a la doctrina.

Dijo que tuvo que decidir en contra de respaldar las relaciones homosexuales para el clero y los obispos porque "el coste para la Iglesia en general era demasiado alto en ese punto".

El arzobispo dijo que desde su nombramiento hace ocho años sabía que el tema de los gays era "una herida en todo el ministerio".

"En resumen, no hay problemas con que una persona gay sea obispo. Se trata del hecho de que tradicionalmente, históricamente, hay normas que se prevé que observe el clero", declaró Williams.

Sus comentarios provocaron una respuesta airada de defensores de derechos, que le acusaron de ser incoherente porque afirman que él bloqueó el nombramiento de un clérigo homosexual célibe.

"Una vez más, Rowan nada entre dos aguas en lo que se refiere al clero gay (...) No sé cómo Rowan puede dormir por la noche", dijo el defensor de derechos Peter Tatchell.

Los conservadores dicen que su posición choca con 2.000 años de enseñanzas cristianas, dijo el Times.

Sus puntos de vista pueden poner en peligro un esquema de unidad de la Iglesia basado en un nuevo pacto con el que estén de acuerdo todas las ramas de la Iglesia.