Puerto Príncipe. Fuertes lluvias cayeron este jueves sobre campamentos de sobrevivientes del terremoto en la capital haitiana, generando una alerta ante la miseria de 1 millón de personas que actualmente vive en las calles.

Las primeras luces de la madrugada revelaron que las mojadas sábanas que algunos residentes estaban utilizando para refugiarse habían caído por el peso de la lluvia, mientras muchas personas deambulaban entre los charcos en el pavimento de la principal plaza de la ciudad en Puerto Príncipe tras una noche de lluvia.

A pesar de que la lluvia podría limpiar parte del polvo dejado por cientos de estructuras colapsadas en la abatida ciudad, también podría empeorar una implacable plaga de mosquitos.

Cerca de un mes después del terremoto de magnitud 7 que remeció la capital de la nación caribeña de 9 millones de personas, Haití lucha una carrera contra el tiempo para trasladar a los sobrevivientes desde rudimentarios refugios fabricados con plástico, sábanas, y paneles de zinc corrugado a lugares más seguros.

La temporada de lluvias tropicales podría empezar dentro de semanas y la temporada de huracanes del Caribe comienza el 1 de junio, pero los canales de drenaje de la capital están llenos de basura y escombros generados por el sismo.

La empobrecida nación ha sido deforestada casi por completo y es propensa a mortales inundaciones rápidas y deslizamientos de tierra.

"Cuando comience la temporada de lluvia, no se tratará de que la gente se moje, sino de que será arrastrada" por el agua, explicó Alberto Wilde, director en el país de la fundación con base en Estados Unidos Cooperative Housing Foundation, que está intentando proveer refugio temporal para los sobrevivientes.

De acuerdo a información del gobierno, el terremoto del 12 de enero, el peor desastre natural de Haití, causó la muerte de 212.000 personas y destrozó 250.000 viviendas.