Venezuela. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, exhortó hoy a la "unión nacional" en rechazo a la violencia que ha crecido en el país, como consecuencia de las manifestaciones opositoras efectuada en las últimas siete semanas.

El mandatario venezolano aseguró que el país se encuentra "ante una amenaza muy grave" y que las acciones de calle convocadas por el bloque opositor Mesa de la Unidad Democrática (MUD), "se les están saliendo de las manos".

"Estamos ante una amenaza muy grave y solo la unión de los que amamos a este país (...) puede detener y derrotar esta amenaza", expresó durante su programa semanal.

Maduro instó a los poderes públicos del país a condenar la violencia; entre éstos dirigió su mensaje a la fiscal general, Luisa Ortega; al Defensor del Pueblo, Tareck William Saab; y a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

"Unamos esfuerzos para que haya justicia y que todas las instituciones del país condenen la violencia", dijo.

Maduro se refirió a los hechos acaecidos el viernes en la localidad de Altamira, al este de Caracas (capital), donde un joven de 21 años de edad fue quemado y apuñalado tras ser confundido presuntamente con un chavista.

El joven Orlando Figuera, quien permanece con vida y es atendido en un hospital del estado de Miranda (norte), denunció a su ingreso al centro hospitalario que "grupos violentos", bajo efectos de estupefacientes, le rociaron combustible y lo incendiaron

"Quemar a una persona porque les parece que es chavista es un delito grave. Atacar a una persona en la calle y agredirla por sus ideas políticas, es una de las cosas más horribles que ha hecho la MUD", sentenció Maduro.

Convocó en ese sentido a una nueva movilización para el próximo 23 de mayo en la capital "contra el fascismo, el odio, con una bandera tricolor por la paz".

Aseguró poseer pruebas de que dirigentes opositores, como el gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles, financia y provee de equipos a "grupos violentos" que propician los crímenes en esa entidad. "Tengo las pruebas de que el gobernador de Miranda entrega todas las armas, cohetones, a estos grupos", aseguró.

Indicó que estas bandas violentas utilizan armas no convencionales "letales", que han acabado con la vida de decenas de manifestantes opositores y de adeptos oficialistas, así como de efectivos de seguridad, entre ellos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) adscrita a la Fuerza Armada.

"Han matado a jóvenes de sus propias filas, han asesinado a su propia gente y han confeccionado un conjunto de armas letales, bajo el amparo de los líderes políticos de la derecha que marchan junto con ellos", dijo el presidente venezolano.

Desde el inicio de las protestas opositoras el pasado 2 de abril se cuentan 47 fallecidos y más de 600 lesionados en Venezuela, producto de los desenlaces violentos que han tenido la mayoría de estas manifestaciones que denuncian la "ruptura del hilo constitucional".

La MUD responsabiliza al gobierno de la cifra de víctimas y asegura que los organismos de seguridad "reprimen" a los manifestantes, mientras que el Ejecutivo denuncia que la MUD paga a presuntos "grupos paramilitares" para azuzar la violencia en el país.