Monterrey. Más de 140 reos se escaparon este viernes de un penal en una ciudad del norte de México, fronteriza con Estados Unidos, mientras que un coche explotó cerca de la ciudad de Monterrey, en los más recientes episodios de la brutal guerra del narcotráfico.

El vehículo hizo explosión hacia el mediodía frente a una estación de policía del pueblo de General Zuazua, en el norteño estado de Nuevo León, lesionando a dos civiles.

Esta es la primera vez que explota un coche cerca de la industrial Monterrey, la ciudad más rica del país hasta hace poco a salvo de la violencia del narco.

"Queda evidente que es un tipo de reacción contra la autoridad, no contra la población", dijo el portavoz de Seguridad de Nuevo León, Jorge Domene, a Milenio TV.

Cárteles rivales libran una batalla en Nuevo León y el vecino estado de Tamaulipas por el control de las rutas hacia Estados Unidos. La ola de violencia ligada al narcotráfico ha dejado desde diciembre de 2006 más de 30.000 muertos en todo el país, según cifras oficiales.

En una nueva táctica, presuntos sicarios de las drogas comenzaron a hacer estallar este año explosivos dentro de vehículos, primero en Ciudad Juárez, la urbe más violenta del país fronteriza con El Paso, Texas, y después en Ciudad Victoria, en Tamaulipas.

Fuga masiva. Zuazua se encuentra sobre una carretera con dirección a la norteña ciudad de Nuevo Laredo, donde al menos 141 reos se fugaron de un penal.

"Los internos salieron por el área donde ingresan los vehículos de servicio y muy presumiblemente ayudados por personal del penal", dijo el secretario de Seguridad Pública de Tamaulipas, Antonio Garza, a Radio Fórmula.

Agregó que el director del penal de Nuevo Laredo se encontraba desaparecido, mientras que fue cesado el director de todas las cárceles del estado.

Según los reportes, muchos de los prisioneros estaban tras las rejas por delitos relacionados con el tráfico de drogas.

La fuga siguió a una ola de violencia en el norte de México, que incluye ejecuciones y enfrentamientos entre cárteles rivales y contra fuerzas de seguridad, subrayando los retos que el Gobierno del presidente Felipe Calderón enfrenta en su ofensiva contra los narcotraficantes.

Calderón ha desplegado, en los cuatro años que lleva de gobierno, a decenas de miles de militares y policías federales en varios estados para enfrentar a los cárteles.

La crisis de sobrepoblación de las prisiones se ha agudizado a medida que más narcotraficantes caen tras las rejas y provocan motines y fugas, mientras que autoridades no han logrado controlar la corrupción dentro de las cárceles.

En septiembre, 85 prisioneros escaparon del penal de Reynosa, también en Tamaulipas, donde el cártel del Golfo y su ex brazo armado libran sangrientas batallas, tienen aterrorizados a pueblos enteros y sobornan a autoridades.

Joaquín "El Chapo" Guzmán, jefe del cártel de Sinaloa y uno de los capos más buscados en México, escapó en el 2001 de una prisión de alta seguridad escondido en un carrito de lavandería.