Londres. Un mayor acceso a vacunas en 72 de los países más pobres del mundo podría salvar las vidas de millones de niños y ahorrar miles de millones de dólares, revelaron el jueves una serie de estudios.

En investigaciones publicadas en la revista Health Affairs y The Lancet, expertos en salud pública y científicos estimaron que si el 90% de los niños de esos países fueran vacunados, en 10 años se podrían ahorrar más de US$151.000 millones en costos terapéuticos y pérdida de productividad.

Esto a su vez generaría beneficios económicos de hasta US$231.000 millones y permitiría salvar la vida de unos 6,4 millones de chicos, agregaron.

Aun así, uno de los estudios, el de la Alianza Global para Vacunas e Inmunización (GAVI por su sigla en inglés), que depende de donaciones, halló que las naciones pobres son duramente presionadas para pagar programas de vacunas sin ayuda de donantes externos.

Muchos consideran que las vacunas son la mejor inversión en salud pública en los países en desarrollo debido a que pueden proteger vidas productivas y reducir los costos del cuidado de la salud y los tratamientos.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, erradicar la viruela a un único costo de alrededor de US$100 millones ha ahorrado al mundo unos US$1.350 millones por año desde 1979.

"La idea es simple: las vacunas salvan vidas, evitan el sufrimiento y crean riqueza", escribió Richard Moxon, profesor de pediatría de la Oxford University de Gran Bretaña, en The Lancet.

La vacunación infantil contra enfermedades como neumonía neumocócica, hemofilia influenza tipo b (Hib), difteria, tétanos, sarampión y rotavirus es común en los países ricos, pero muchas naciones pobres tienen escaso o nulo acceso a estos productos.

GAVI, que financia programas de vacunación para naciones que no pueden enfrentar los precios de Occidente, realizará una conferencia de donantes en Londres la próxima semana, donde buscará cerrar una brecha de financiamiento de US$3.700 millones para sus compromisos hasta el 2015.

Varios laboratorios líderes, como GlaxoSmithKline, Merck, Crucell, de Johnson & Johnson, y Sanofi Pasteur, de Sanofi-Aventis, ofrecieron esta semana reducir los precios de algunas de sus vacunas a los países en desarrollo para intentar mantener el suministro mediante GAVI.

Y el Gobierno británico lanzó un plan de donaciones de 50 millones de libras (US$82 millones) para apuntalar los fondos de la alianza.

"Sin una importante asistencia de los donantes internacionales, los países más pobres estarán muy presionados para pagar los costos de llegar a todos sus niños con vacunas que salvan vidas", dijo Helen Saxenian, del Instituto Resultados para el Desarrollo, en Washington.

GAVI dice que ha prevenido más de 5 millones de muertes infantiles en la última década y evitará 4 millones más antes del 2015, con los fondos necesarios, mediante programas de inmunización que llegan a más de 240 millones de niños.