La violencia que se tomó la Comuna 13 de Medellín, Antioquia, nuevamente, llevó a que miles de habitantes de la "tasita de plata" salieran a las calles de algunos de sus barrios, exigiendo el desmonte de las bandas delincuenciales que tienen atemorizada a la población.

En San Javier, al oriente de la "capital de la montaña", se concentraron centenares de ciudadanos, que dicen no soportar más la zozobra sembrada por estos grupos al servicio del narcotráfico, principalmente.

Las Juntas de Acción Comunal de muchas zonas del nororiente de Medellín convocaron a los vecinos de sus barrios para exigir el retorno de la calma y el control de los grupos más hostiles que se disputan el control de los territorios, en los que pulula el microtráfico de drogas ilícitas.

Tras la muerte de una persona y las graves heridas que sufrieron otras tantas en la última semana, la Fiscalía General, el Ejército Nacional, la Policía Nacional y el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, conformaron un grupo especial denominado Centro Integrado de Intervención.

La Comuna 13 fue la misma que llevó al Ejército Nacional al desarrollo de la llamada “Operación Orión”, que buscaba retomar el control de las autoridades sobre la zona, tomada por dos bloques urbanos del paramilitarismo que se diputaban el territorio.

Habitantes de la zona han manifestado que, incluso después del desarrollo de ese operativo militar, las estructuras paras siguen vigentes e intactas.